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La Crisis Económica Actual: Diagnóstico y Posibles Soluciones de acuerdo con el Buddhismo


By dhammadinna - Posted on 07 June 2009

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Ven. Bhikkhu Nandisena en ICUNDV, Bangkok, Mayo 2009 (pulsar para ver la foto más grande)Nuevamente este año el Venerable Bhikkhu Nandisena participó como representante de México en la Conferencia Internacional del Día del Buddha (2552/2009) de las Naciones Unidades celebrada en Bangkok, Tailandia, del 4 al 6 de mayo. Además de participar en la reunión plenaria el 4 de mayo en el auditorio de Buddhamonthon, el Venerable Bhikkhu Nandisena fue panelista en el panel Enfoque Buddhista de la Crisis Económica. Anteriormente ofrecimos a ustedes la Declaración de Bangkok y un enlace a la ponencia original del Venerable The Current Economic Crisis: Diagnosis and Possible Solutions according to Buddhism. Ahora que la Dra. Bertha Imaz Lira ha traducido la ponencia del Venerable al español, la compartimos con ustedes.


 

La Crisis Económica Actual: Diagnóstico y Posibles Soluciones de acuerdo con el Buddhismo

Bhikkhu Nandisena[*]

Diagnóstico


Al inicio del siglo veinte Lionel Robbins, un economista británico, propuso una definición de Economía que perduraría a lo largo y a lo ancho:

"Economía es la ciencia que estudia el comportamiento humano como la relación entre unos fines dados y medios escasos que tienen usos alternativos[1]"

Otro modo de formular esta definición sería la siguiente:

"Las necesidades humanas son ilimitadas, mientras que los recursos para satisfacer esas necesidades son limitadas".


Tal vez la razón de que esta definición haya perdurado tanto y que la economía moderna esté basada en ella es debido a su empirismo, a su habilidad para describir acertadamente la naturaleza humana frente a los recursos que son limitados y tienen usos alternativos.

Un estudiante de buddhismo no dudaría en reconocer que la primera parte de esta definición, es decir, que las necesidades humanas son ilimitadas, se parece mucho a lo que el Buddha dijo acerca del deseo. El Buddha dijo que el deseo es insaciable[2]. Y cuando el Buddha señala que el deseo es la Segunda Noble Verdad, la Noble Verdad del Origen del sufrimiento, uno puede ver, sin necesidad de mucha imaginación, que el sufrimiento está causado por las necesidades humanas siempre en busca de ser satisfechas, en un mundo con escasos recursos.

Parece que la notable convergencia entre lo que el Buddha dijo y la economía moderna se debe a la aproximación empírica; en el caso de la economía moderna, por el método científico; mientras que en el caso del Buddha, por el análisis de la realidad tal como es[3].

Ahora, cuando el Buddha ve el sufrimiento causado por el deseo siempre en busca de formas de ser satisfecho, la economía ve esto también como necesidades humanas ilimitadas versus recursos limitados. Pero mientras el Buddha se ocupa en encontrar una salida a este sufrimiento, la economía se ocupa en encontrar la forma de satisfacer el deseo o, usando su propia terminología: en cómo distribuir los recursos limitados para satisfacer las ilimitadas necesidades humanas. Uno puede ver que la convergencia entre el buddhismo y la economía moderna al diagnosticar nuestra condición humana justamente termina ahí. El buddhismo ofrece una solución individual al problema eliminando el deseo, y la economía se ramifica para encontrar formas de distribuir los recursos limitados. Y cómo distribuir los recursos limitados para satisfacer las ilimitadas necesidades humanas es el dominio de los diferentes sistemas económicos. Hoy en día, el sistema económico predominante es el capitalismo, el cual distribuye los recursos a través del mercado que opera a través de la intervención de las fuerzas de la oferta y la demanda.

La ramificación de la economía mencionada anteriormente parece ser una característica común de la ciencia moderna, la cual, en su intento por comprender la realidad, necesita limitar su enfoque para profundizar en un objeto a expensas de ignorar sus relaciones con los demás objetos. En este caso, la economía moderna parece poner las necesidades humanas o demanda y los recursos u oferta, en dos categorías separadas e independientes, y enfocarse principalmente en la manera de satisfacer las necesidades humanas. Por otro lado, el buddhismo parece entender que esto se trata básicamente de una relación entre un sujeto y un objeto, de una relación condicionada e interdependiente.

Aplicando lo que se ha dicho con anterioridad a la crisis económica actual, parece haber dos factores. El primero es que está relacionada al deseo incontrolado y sin regulación alguna. El segundo tiene que ver con el fracaso de la mayoría de los economistas y expertos para predecirla, y por lo tanto, para hacer que los titulares públicos responsables hicieran algo al respecto en un momento oportuno.

El primer factor señala al deseo ciego y egoísta que ve solamente por sí mismo sin tomar en cuenta a los demás ni los efectos sobre el medio ambiente; al deseo siempre insatisfecho en busca de gratificación en nuevos objetos, y además a proveedores no regulados y a los creadores de nuevas necesidades.

El segundo factor conduce a creer que hay defectos en los modelos y teorías económicas actuales. Uno esperaría que los economistas prominentes y los expertos financieros como el Secretario del Tesoro de Estados Unidos y el Presidente de la Reserva Federal, entre otros, que tienen acceso ilimitado a la información del mercado y de las variables económicas, hubieran tenido una mayor habilidad para predecir y actuar antes de que esta crisis apareciera. Desafortunadamente para el mundo, la verdad es otra. Este fracaso de las mentes brillantes para predecir y prevenirnos de la inminencia de la crisis económica y financiera es suficiente para que algunos pierdan la fe en esos expertos y líderes que han tenido una influencia excesiva en el destino material de otros. Sin embargo, este fracaso está señalando algo más profundo, como ya se dijo, la inhabilidad de la ciencia moderna para ver la relación interdependiente entre las partes, que parece tan experta para comprender a expensas de la totalidad.

Estos dos factores que parecen estar en la raíz de la actual crisis económica, según el buddhismo no son mas que los factores mentales del apego y la ignorancia.

Soluciones

El buddhismo no solamente ofrece un diagnóstico preciso sino que con su Noble Óctuple Sendero, cuyo objetivo es reducir y eventualmente erradicar todo el deseo, y de esta manera eliminar el problema de la escasez y la insatisfacción, también ofrece una solución al problema desde el punto de vista individual[4]. Pero ¿es relevante esta solución individual en un mundo siempre interdependiente y globalizado?

A primera vista la respuesta es no. Aunque el buddhismo parece ofrecer una solución individual al problema, no es menos cierto que son solamente pocos los que parecen estar concientes de ello, huelga decir, aquellos que lo conocen y practican hasta el final. Además, hay quienes podrían argumentar que el buddhsimo ha existido durante mucho tiempo pero sus enseñanzas no han tenido una influencia significativa para reducir el apego y para lograr un mundo mejor, más pacífico y un lugar más equitativo para vivir. ¿Se trata de una deficiencia de las enseñanzas o de algo más?

Enfrentémoslo, así como cuando a uno le dice el doctor: la enfermedad es tal y tal, pero es terminal e incurable; un diagnóstico preciso, como el que el buddhismo parece ofrecer a la crisis económica actual, no es nada sin una solución práctica, una solución global que vaya más allá del ámbito individual. ¿Se puede encontrar solución en las enseñanzas del Buddha? ¿O sus enseñanzas solamente se deben aplicar en los ámbitos psicológicos y espirituales donde su efectividad está realmente probada?

El hecho de que casi nadie haya podido predecir esta crisis económica agrega una dimensión preocupante. Ahora solamente nos queda una opción: encontrar un remedio. Y los remedios a corto y mediano plazo, como están siendo aplicados, están principalmente dentro del dominio de la política fiscal y monetaria. No veo, y espero que alguien pueda demostrarme que estoy equivocado, ninguna solución global efectiva en el corto o mediano plazo para la actual crisis económica y financiera, que provenga del buddhismo. Por supuesto, esto no significa que no debamos aplicar nuestras energías y recursos, tanto individual como institucionalmente, para ayudar a otros en necesidad. Esto puede tomar diferentes formas y debería hacerse sin dilación. Pero aún en esta área de ayuda compasiva, el buddhismo parece pobremente preparado para servir a aquellos en severas situaciones de necesidad.

Lo que yo veo es una lección y una oportunidad para que el buddhismo se prepare diligentemente para poder servir mejor a este mundo globalizado cuando surja otra situación como ésta.

¿Cuál es la lección? La lección es que si se deja la codicia, un estado de la mente, sin control y sin regulación, ésta tiene la potencialidad de destruir al mundo. El peligro está en la mente[5] mucho antes de que podamos ver los resultados dañinos de las acciones de la gente. Las instituciones que como humanos formamos, desde la familia, la empresa, el gobierno, son el reflejo de las mentes de aquellos que las forman. Aunque podamos culpar de esta crisis al fracaso de instituciones como el sistema bancario, la verdad es más compleja debido a la interdependencia entre la mente y las acciones de los diferentes actores sociales y económicos. Ésta es la razón por la cual es tan difícil puntualizar dónde está el problema si solamente miramos los conceptos: un prestador y un prestatario, un consumidor y un productor, un maestro y un estudiante. El problema real nunca está en el concepto sino en las realidades últimas de la mente.

Pero ¿qué pasa si en lugar de culpar a los actores culpamos a la codicia? No hay ignorancia. Y cuando no hay ignorancia podríamos empezar a ver la interdependencia de las cosas. De lo contrario, si nos mantenemos enfocados en los conceptos, vamos a continuar perdiendo la comprensión de la verdadera causa de los problemas que invaden la mente humana.

¿Y cuál es la oportunidad? Es la oportunidad de que el buddhismo abrace al mundo entero con la sabiduría de sus enseñanzas y su compasión. Solamente de esta forma, cuando el Buddhismo pueda abrazar al mundo entero con su sabiduría y compasión, podremos empezar a ver la liberación del lazo de la codicia de la mente de los seres.

Aunque el buddhismo se ha difundido gradualmente alrededor del mundo y ahora casi se le encuentra en todas partes, más que nada ha permanecido culturalmente ligado a sus países de origen. El modelo de mirar hacia adentro y luego difundir hacia fuera parece estrecho si tomamos en cuenta la universalidad de las enseñanzas del Buddha. Necesitamos llevar urgentemente la universalidad de las enseñanzas del Buddha a este mundo globalizado. Y esta universalidad está mejor representada en el primer componente del Noble Óctuple Sendero: Recta Visión[6]. Esto es porque la Recta Visión, que involucra la responsabilidad individual, es el firme fundamento de un grupo de normas de ética universal por medio de las cuales los seres humanos cesarían de dañar a los otros y se podrían relacionar con los demás con respeto, generosidad y amor benevolente. Esto es muy necesario para que la codicia global pueda empezar a descender a niveles normales.

Un rápido examen del mundo en que vivimos muestra que la Recta Visión es escasa. Aún entre los buddhistas podemos encontrar, si preguntamos, que muchos no conocen lo que es la Recta Visión. En realidad, hay una relación inversa entre la Recta Visión y la codicia y los otros estados mentales insanos. El Buddha dijo que así como la aurora es la precursora y el primer signo del surgimiento del sol, así la Recta Visión es la precursora y el primer signo de los estados sanos[7].

Es a través de la Recta Visión que existe esta oportunidad. Para tomar ventaja de esta oportunidad se necesita de un esfuerzo conjunto y esto es posible a través de la educación. Los buddhistas necesitamos invertir en la clase correcta de educación para que el verdadero mensaje del Buddha llegue a todo ser humano que quiera escuchar.

Cuando estudiamos la historia del buddhismo aprendemos que los primeros doscientos años o más después de la muerte del Buddha, el buddhismo permaneció confinado a los lugares donde se había fundado mientras el Buddha vivía. Después, durante el tiempo del rey Asoka, el buddhismo empezó a difundirse fuera de las fronteras de su vasto imperio y empezó extenderse a otras regiones y culturas. Así como el rey Asoka fue instrumental para la difusión del buddhismo en ese tiempo, así creo que lo es la educación en nuestros días.

Esta oportunidad reside en la educación. Si el buddhismo ha de convertirse en una fuerza relevante en el bienestar material del mundo, si el Buddhismo ha de convertirse en una fuerza significativa para lograr una mayor igualdad, un mundo más humano, si el buddhismo ha de prepararse para alcanzar nuevos retos y crisis con soluciones, el buddhismo necesitará invertir en la clase correcta de educación.

Las actuales crisis financieras, económicas y medioambientales son más que eso. También son crisis religiosas en cuanto a que las religiones, incluido el buddhismo, no han podido prevenir que ocurran. Parece que han fallado aquellas enseñanzas religiosas que se supone prevalecen en las mentes de los seres y los hacen "menos voraces'', menos violentos.

Y ahora nos queda esta lección y esta oportunidad. Debemos aprender a fondo esta lección de una vez por todas, y aprovechar esta oportunidad de traer las enseñanzas del Buddha a todo el mundo mediante una clase apropiada de educación. Esta educación debe enfocarse en la necesidad de traer al mundo la Recta Visión y otras enseñanzas universales del Buddha como las diez condiciones de los gobernantes e instituciones[8]. A través de esta clase de educación, el buddhismo puede crear condiciones en la mente global de la humanidad y proclamar una nueva civilización donde la codicia sea gradualmente reemplazada por generosidad, el odio y la violencia por amor benevolente y compasión y la intolerancia y el fanatismo por sabiduría.

* * * * *
Traducción del inglés al español por la Dra. Bertha Imaz Lira, editado por Alina Morales.

NOTAS

[*] Bhikkhu Nandisena es el Abad del Dhamma Vihara, México. Más información acerca de él la puede encontrar en este link: https://docs.google.com/Doc?docid=ah7ht8cdqj64_135mm7cqc&hl=en.

[1] Ésta y otras interesantes explicaciones respecto a la naturaleza de la ciencia económica se pueden encontrar en su libro An Essay on the Nature and Significance of Economic Science.

[2] "No hay río como el deseo" (natthi taṇhāsama nadī -Dhammapada 251). "Ni siquiera con una lluvia de monedas es posible satisfacer los deseos sensuales" (na kahāpaṇavassena, titti kāmesu vijjati -Dhammapada 186).

[3] "Yathābhūtaṁ"

[4] "El contentamiento es la mejor riqueza" (santuṭṭhiparamaṁ dhanaṁ-Dhammapada 204).

[5] "El mundo está guiado por la mente, arrastrado por la mente", (cittena nīyati loko, cittena parikassati —S. i 36).  

[6] "Sammā-diṭṭhi"

[7] "Sūriyassa bhikkkhave udayato etaṁ pubbaṅgammaṁ etaṁ pubbaṅimittaṁ, yad idaṁ aruṇuggaṁ. Evaṁ evam kho bhikkhave kusalānam dhammānaṁ etaṁ pubbaṅgamaṁ etaṁ pubbaṅimittaṁ, yad idam sammādiṭṭhi". Ver Pubbaṅgama Sutta (A. iii 449).

[8] Estas "dasa rājadhamma" son (1) generosidad (dāna), (2) moralidad (sīla), (3) altruismo (pariccāga), (4) honestidad (ājjava), (5) gentileza (maddava), (6) autocontrol (tapa), (7) no enojo (akkodha), (8) no violencia (avihiṁsa), (9) paciencia (khanti) y (10) rectitud (avirodhana). Ver Jātaka-Aṭṭhakathā iii 300.


 

Venerable, como siempre su artículo es brillante. Lo que es maravilloso del dhamma es que se aplica a la realidad de hoy a un tema tan moderno como parece ser la economía y el dhamma da una respuesta. La codicia desmedida es el origen de los vaivenes económicos, así como la carencia de cualidades positivas debido a la ignorancia. La educación es la única forma de solucionar estos problemas y la Recta Visión nos provee de la base no deceptiva para la comprensión de la relaidad. Gracias por sus enseñanzas. Mariena

Sus reflexiones sinceras y profundas señalan el camino que todas las corrientes religiosas o filosóficas deberían hacerse con el fin de conducir al mundo hacia la realización de un mejor destino, gracias, sus puntos de vista son enriquecedores.