LA HISTORIA DEL MONJE CAKKHUPÀLA*

 

 

CONTENIDO

Introducción del traductor

Historia

Comentario del verso

Apéndice

Bibliografía

Abreviaturas

Notas

 

 

INTRODUCCIÓN DEL TRADUCTOR

 

            El Dhammapada es sin duda el libro más popular del Canon Pali. Este libro contiene versos que Buddha pronunció en diferentes ocasiones durante su largo ministerio de 45 años. Hay un total de 423 versos los cuales se agrupan en 26 capítulos. De acuerdo con la tradición theravada, estos versos fueron recordados por los discípulos de Buddha y 3 meses después de su muerte, en el Primer Concilio Budista, fueron agrupados y registrados con el nombre ‘Dhammapada,’ uno de los libros del Khuddaka Nikàya, la Colección Menor.

 

            Cada uno de los versos registrados en el Dhammapada está asociado con incidentes que ocurrieron durante la vida de Buddha. Estos incidentes o historias también fueron recordados por sus discípulos de generación en generación y posteriormente en el siglo primero antes de la era común, juntamente con el resto de las Escrituras Budistas, fueron escritas en hojas de palma en la isla de Sri Lanka. En el siglo quinto de la era común, el gran comentarista Buddhaghosa editó y escribió estas historias en un libro que se denominó ‘El Comentario del Dhammapada (Dhammapada-Aååhakathà).’ Esta obra recoge un total de 305 historias asociadas con los 423 versos contenidos en el Dhammapada. La discrepancia entre el número de historias y el número de versos se debe a que hay algunas historias que incluyen más de un verso.

 

            El comentario del Dhammapada contiene además de las historias, el comentario de versos. Si bien las enseñanzas contenidas en la mayoría de los versos del Dhammapada es fácil de entender, hay algunos versos que son difíciles de comprender sin la ayuda del comentario. Un ejemplo de esto es el primer verso el cual es explicado por el comentarista recurriendo a los conceptos del Abhidhamma Piåaka—la tercera canasta que contiene las enseñanzas filosóficas y psicológicas de Buddha. Esto no hace otra cosa que resaltar desde un comienzo la importancia tanto de la literatura post-canónica como de la tercera canasta para arribar a una correcta comprensión de las enseñanzas contenidas en el Canon Pali.

 

            A partir de su inclusión en la literatura post-canónica, las historias del Dhammapada junto con las Jàtakas, la historias de las vidas anteriores de Buddha, han sido utilizadas en los diversos países buddhistas para exponer el Dhamma o las enseñanazas del Buddha de una manera simple, amena y directa. Además, para nosotros que nos encontramos mirando hacia atrás más de dos mil quinientos años, estas historias son ventanas en el tiempo que nos permiten comprender los aspectos sociales, económicos, políticos y folklóricos de esa importante época en la historia de la humanidad.

 

            Para la traducción se ha utilizado la edición del Comentario (Dhammapada-Aååhakathà) en dos volúmenes del Sexto Concilio Budista en alfabeto pali birmano y se ha consultado también la edición de la Pali Text Society. Después de la traducción de la historia y del comentario del verso se incluye al final un apéndice que contiene el texto pali original transliterado al alfabeto romano, a la par la traducción española, y un análisis gramatical de cada una de las palabras contenidas en el verso. Este apéndice ha sido incluido pensando en aquellos interesados en el estudio y la comprensión del pali, el lenguaje usado por Buddha de acuerdo con la tradición theravada.

 

            La siguiente es una traducción literal del pali al español de la primera historia del Comentario del Dhammapada. Es el propósito de esta traducción retener el estilo narrativo del original.

 

U Nandisena

Dhammananda Vihara

Half Moon Bay, California USA

1 de julio de 1999

 

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HISTORIA

 

[2]1. Los estados mentales están precedidos por la mente, liderados por la mente, creados por la mente. Si uno habla o actúa con una mente impura, de aquí el sufrimiento lo sigue a uno como la rueda (sigue) la pata (del buey) que tira.

 

¿Dónde fue está instrucción religiosa impartida? En Sàvatthì.[1] ¿Con referencia a quién? Al monje Cakkhupàla.

 

            Dicen que en Sàvatthì vivía un dueño de casa de nombre Mahàsuvaääa, opulento, de gran riqueza, de muchos recursos, pero sin hijos. Un día, después de ir al lugar del baño y haberse bañado, regresando vio en el camino un majestuoso árbol,[2] abundante en hojas y ramas. Pensó “este árbol debe estar ocupado por una divinidad de gran poder,” e hizo limpiar  la parte inferior, construir una cerca alrededor, esparcir arena, enarbolar banderas y enseñas y adornar el árbol. Haciendo reverencia, realizó la aspiración “si obtengo un hijo o una hija, te haré gran honor.” Después partió.

 

            No mucho tiempo después su mujer concibió un hijo en el vientre. Ella, al conocer que había concebido, informó a su marido. Él efectuó la protección del embrión. Ella, después de diez meses,[3] dio luz a un hijo. En el día de nombramiento[3], el millonario, por haber obtenido su hijo debido al cuidado dado al árbol, le dio el nombre ‘Pàla.’[4] Ella después también tuvo otro hijo. Habiéndole dado a éste el nombre ‘Cùøapàla,’ al otro lo llamó ‘Mahàpàla.’[5] Cuando alcanzaron la mayoría de edad, sus padres los unieron en matrimonio. A su debido tiempo la madre y el padre murieron y dejaron toda la riqueza a ellos.

 

            En esa ocasión el Maestro,[6] quien puso en movimiento la rueda de la doctrina, habiendo venido gradualmente, residía en el gran monasterio Jetavana—hecho construir por el millonario Anàthapiäðika a un costo de quinientos cuarenta millones de riqueza—estableciendo a la gran multitud en el camino del cielo[7] y el camino de la liberación. El Tathàgata residió solamente por una temporada de lluvias en el gran monasterio Nigrodha,[8] hecho construir por dos veces ochenta mil familiares (de Buddha), ochenta (mil) del lado materno y ochenta (mil) del lado paterno; residió diecinueve temporadas de las lluvias en el gran monasterio Jetavana, hecho construir por Anàthapiäðika; y residió seis temporadas de las lluvias en (el monasterio) Pubbàràma, hecho construir por Visàkhà con una donación de doscientos setenta millones de riqueza. De esta manera, debido a la magnanimidad de estas dos familias, residió veinticinco temporadas de las lluvias cerca de Sàvatthì. Anàthapiäðika y la devota laica Visàkha siempre iban dos veces por día a atender al Tathàgata. Y cuando iban, conociendo que los jóvenes novicios inspeccionarían sus manos, nunca iban con las manos vacías. Antes de la comida llevaban solamente comida dura y comida blanda, después de la comida llevaban las cinco medicinas[9] y las ocho bebidas.[10] Además, en la casa de ellos siempre había asientos preparados para dos mil monjes. Y si alguien deseaba comida, bebida o medicina, se le proveía de acuerdo a sus deseos. Entre ellos, Anàthapiäðika, no hacía pregunta al Maestro ningún día. Dicen que él pensaba “el Tathàgata, el delicado Buddha, el delicado príncipe, se cansaría predicándome el Dhamma pensando ‘éste es mi gran benefactor’” y no hacía pregunta debido a su excesivo afecto por el Maestro. Pero el Maestro, tan pronto cuando Anàthapiäðika se sentó, pensó: “Este millonario me protege cuando no hay necesidad de protegerme. Porque yo por cuatro incalculables[11] y más de cien mil eones[12] mientras completaba las perfecciones, con el único propósito de predicar el Dhamma a los demás, he cortado mi cabeza espléndidamente decorada, he arrancado mis ojos, he extirpado la carne mi corazón, he renunciado a mis hijos y mujer, tan queridos como mi propia vida. Él me protege cuando no hay necesidad de protegerme.” Y le dio una instrucción religiosa.

 

            [4]En aquel entonces, setenta millones de personas vivían en Sàvatthì. De ellos, cincuenta millones se habían convertido en discípulos nobles[13] después de escuchar el Dhamma del Maestro. Veinte millones eran personas ordinarias.[14] De ellos, los discípulos nobles tenían dos tareas: 1) antes de la comida hacer ofrecimientos y 2) después de la comida con perfumes y flores en las manos, haciendo llevar mantos, medicinas, bebidas, etc., iban al monasterio con el propósito de escuchar el Dhamma. Ahora, un día, Mahàpàla, cuando vio a los discípulos nobles ir al monasterio con perfumes y flores en la mano, preguntó “¿a dónde va esta gran multitud?” Al oír “para escuchar el Dhamma,” pensó “yo también iré.” Fue, reverenció al Maestro, y se sentó en la parte externa de la congregación.

 

            Ahora cuando los Buddhas exponen el Dhamma lo hacen de acuerdo con las inclinaciones de los oyentes después de haber considerado sus potencialidades para los refugios, preceptos y ordenación. Por lo tanto, ese día, el Maestro, habiendo considerado su potencialidad, predicó el Dhamma de una manera gradual. ¿De qué manera? Él expuso un discurso acerca de la generosidad, un discurso acerca de los preceptos, un discurso acerca de los planos celestiales; el peligro, la vanidad y la impureza de los placeres sensuales, y el beneficio de la renunciación. Mahàpàla el dueño de casa al escuchar eso pensó: “Ni los hijos e hijas ni los hermanos ni la riqueza lo siguen a uno que va al otro mundo. Aun este cuerpo no va con uno. ¿Cuál es el beneficio para mi de la vida laica? Renunciaré al mundo.” Él, al final del discurso, se aproximó al Maestro y le solicitó la ordenación. Entonces, el Maestro le dijo: “¿Tiene algún familiar de quién es pertinente obtener permiso?” “Señor, tengo un hermano menor.” “Si es así, obtenga su permiso.” Él aceptó diciendo “sí,” reverenció al Maestro, fue a su casa, hizo llamar a su hermano y le dijo: “querido, cualquier riqueza mía que hay en esta casa, animada o inanimada, toda ella es tuya, hazte cargo de ella.” El hermano dijo: “¿Pero qué hará usted?”[15] “Yo me ordenaré en la presencia del Maestro.” “¡Qué dices, hermano! Cuando mi madre murió usted fue como mi madre, cuando mi padre murió usted fue como mi padre; hay una gran riqueza en tu casa; es posible realizar acciones meritorias viviendo como laico; no haga eso.” “Querido, después de escuchar la instrucción religiosa del Maestro, no me es posible vivir como laico. Porque habiendo elucidado la tres características, las cuales son extremadamente sutiles y abstrusas,  el Maestro ha predicado el Dhamma que es hermoso en el comienzo, hermoso en el medio y hermoso en el final. No es posible viviendo como laico [5]satisfacer (el Dhamma). ¡Querido, renunciaré!” “Hermano, usted es aún joven. Renuncie en la vejez.” “Querido, cuando uno es viejo, aun las manos y las piernas de uno no responden, no están en control de uno. ¡Cuánto menos los familiares! Yo no haré lo que tú dices. Satisfaré la práctica de monje.

 

Están debilitadas por la vejez,

Las manos y las piernas no responden.

Aquél cuyo vigor está destruido,

¿Cómo él practicará el Dhamma?

 

¡Yo renunciaré, querido!” Y a pesar del llanto de su hermano, fue a la presencia del Maestro y solicitó la ordenación. Habiendo obtenido la ordenación de novicio y monje, residió cinco años en la presencia de su maestro y preceptor. Al final de la temporada de lluvias, habiendo celebrado la Ceremonia de Invitación,[16] se aproximó al Maestro, lo reverenció, y le preguntó: “Señor, ¿Cuántos deberes hay en esta religión?” “Monje, hay dos deberes: 1) el deber de los Textos y 2) el deber de vipassanà. Aprender, de acuerdo con la propia capacidad, una colección o dos colecciones o toda la Palabra de Buddha contenida en las tres canastas, memorizarla, exponerla, recitarla; esto se denomina el deber de los Textos.[17] La realización del estado de Arahant, por uno de hábitos frugales y que se contenta residiendo en lugares aislados, después de haberse establecido en el surgir y cesar de la existencia y de haber desarrollado la penetración por medio de la perseverancia; esto se denomina el deber de vipassanà.”[18] “Señor, yo renuncié en edad avanzada; no podré satisfacer el deber de los Textos. Pero satisfaré el deber de vipassanà. Instrúyame en la meditación.” Entonces, el Maestro lo instruyó en un objeto de meditación que conducía al estado de Arahant.

 

            Él reverenció al Maestro, buscó y obtuvo sesenta monjes para acompañarlo, y partió con ellos. Después de haber viajado ciento veinte yojanas[19] arribó a un gran poblado de frontera y allí junto con su grupo entró a buscar comida. La gente, al ver que los monjes estaban dedicados al cumplimiento de sus deberes, se sintió complacida en sus corazones, preparó asientos, los hizo sentar, les sirvió comida deliciosa, y les preguntó: “Señores, ¿a dónde van los venerables?” “A un lugar confortable, devotos.” La gente inteligente comprendió “los venerables buscan residencia para pasar la temporada de lluvias,” y dijo “señores, si los venerables residen aquí estos tres meses, nosotros habiéndonos establecido en los Refugios[20] tomaremos los Preceptos.” Los monjes aceptaron pensando “nosotros, dependiendo de estas familias, nos liberaremos del ciclo de la existencia.”

 

            [6]La gente tomó la palabra de ellos, reparó el monasterio, preparó lugares para pasar el día y la noche, y se los ofreció. Los monjes siempre iban a ese poblado a buscar comida. Entonces, un cierto doctor habiéndose aproximado a ellos, realizó la siguiente invitación: “señores, donde viven muchos seguramente hay enfermedad. Cuando ésta surja, infórmenme. Yo prepararé medicina.” En el primer día del retiro de las lluvias, el antiguo[21] se dirigió a los otros monjes y preguntó: “amigos, ¿en cuántas posturas pasaréis estos tres meses?” “En cuatro,[22] señor.” “¿Es esto apropiado, amigos? ¿No deberíamos ser diligentes? Porque nosotros hemos venido aquí después de tomar un objeto de meditación en la presencia del Buddha viviente; y no es posible complacer a los Buddhas con negligencia. Ellos son complacidos únicamente con buenas intenciones. Realmente, para la persona negligente, los cuatro estados de sufrimiento son como su propia casa. ¡Sean diligentes, amigos!” “¿Y usted, señor?” “Yo pasaré (estos tres meses) en tres posturas.[23] Amigos, no extenderé mi espalda.” “Muy bien señor, sea diligente.”

 

            Entonces, después que pasó el primer mes, cuando comenzó el mes medio,[24] en el antiguo que no dormía surgió una enfermedad de ojos. Una corriente de lágrimas fluía de sus ojos como un chorro de agua de un cántaro roto. Él, habiendo realizado sus deberes de monje durante toda la noche, al amanecer entró en su cámara y se sentó. A la hora de buscar comida, los monjes fueron a su presencia y dijeron: “señor, es hora de buscar comida.” “Si es así, tomen mi tazón y mantos, amigos.” Después él salió. Los monjes cuando vieron las lágrimas fluir de sus ojos preguntaron “¿cuál es el problema, señor?” “Amigos, el aire irrita mis ojos.”[25] “¿Señor, no se ofreció el doctor? Lo informaremos.” “Muy bien, amigos.” Y ellos informaron al doctor. Él preparó un aceite medicinal y se lo envió. El antiguo mientras sentado aplicó en la nariz el aceite medicinal y después entró al poblado. El doctor cuando lo vio dijo: “señor, dicen que el aire irrita los ojos del venerable.” “Así es, devoto.” “Señor, le envié el aceite medicinal preparado por mi. ¿Se lo aplicó en la nariz?” “Sí, devoto.” “¿Ahora como se siente?” “Aún duele, devoto.” El doctor pensó “el aceite medicinal que le envié es capaz de aliviar (la dolencia) en una sola aplicación, ¿por qué la dolencia no se alivia?” Y preguntó “¿señor, se aplicó el aceite medicinal sentado o acostado?” El antiguo permaneció en silencio y a pesar de ser preguntado una y otra vez no dijo nada. “Iré al monasterio [7]del antiguo e inspeccionaré el lugar donde vive” pensó el doctor y despidió al antiguo diciendo “si es así, señor, puede irse.” Fue al monasterio, inspeccionó el lugar donde vivía el antiguo y solamente vio un lugar para caminar y un lugar para sentarse, pero no vio ningún lugar para acostarse. Preguntó “¿señor, aplicó (el aceite medicinal) sentado o acostado.” El antiguo permaneció en silencio. “Señor, no haga así. Los deberes religiosos pueden ser realizados solamente cuando se cuida el cuerpo. Después de haberse acostado, aplique el aceite medicinal.” El doctor solicitó una y otra vez. Y él despidió al doctor diciendo: “amigo, váyase. Decidiré después de consultar.” Pero el antiguo allí no tenía ni parientes ni familiares sanguíneos. ¿Con quién consultaría? Entonces, consultando con su propio cuerpo[26] dijo: “amigo Pàlita,[27] dime ¿tú considerarás tus ojos o la religión de Buddha? Porque en este ciclo de renacimientos del que no se conoce comienzo es sin cuenta las veces que has quedado ciego. Pero de los varios cientos de miles de Buddhas pasados ni aun uno ha sido por ti honrado.[28] Ahora has decidido durante estos tres meses de la temporada de lluvias no acostarte y realizar un esfuerzo continuo. Por lo tanto, ¡qué tus ojos perezcan o se destruyan! ¡Conserva solamente la religión de Buddha, no los ojos!” Y pronunció los siguientes versos exhortando a su cuerpo:

 

¡Qué mis ojos perezcan!

¡Qué mis oídos perezcan y también el cuerpo!

¡Qué todo lo asociado con el  cuerpo perezca!

¿Por qué Pàlita eres negligente?

 

¡Qué mis ojos se consuman!

¡Qué mis oídos se consuman y también el cuerpo!

¡Qué todo lo asociado con el cuerpo se consuma!

¿Por qué Pàlita eres negligente?

 

¡Qué mis ojos se destruyan!

¡Qué mis oídos se destruyan y también el cuerpo!

¡Qué todo lo asociado con el cuerpo se destruya!

¿Por qué Pàlita eres negligente?

 

            [8]Después de haberse exhortado así con tres versos, sentado se aplicó la medicina en la nariz y después entró al poblado a buscar comida. El doctor al verlo le preguntó “¿señor, se aplicó la medicina en la nariz?” “Sí, devoto.” “¿Señor, cómo se siente?” “Aún duele, devoto.” “¿Señor, se aplicó la medicina en la nariz sentado o acostado?” El antiguo permaneció en silencio y a pesar de ser preguntado una y otra vez no dijo nada. Entonces, el doctor le dijo: “señor, usted no hace lo que es bueno. A partir de hoy no diga ‘tal preparó para mí aceite medicinal’ y yo no diré ‘yo preparé aceite medicinal para usted.’” El antiguo abandonado por el doctor fue al monasterio y se dijo: “a pesar de haber sido abandonado por el doctor, oh monje, no abandones tu postura.”

 

Desahuciado por la medicina,

Y abandonado por el doctor,

La muerte es inevitable,

¿Por qué Pàlita eres negligente?

 

Con este verso se exhortó a sí mismo y se aplicó a los deberes de monje. Al finalizar la parte media[29] de la noche sus ojos y sus impurezas simultáneamente se destruyeron. Él habiéndose convertido en un Arahant de pura penetración[30] entró en su cámara y se sentó.

 

            A la hora de buscar comida, los monjes vinieron y dijeron: “señor, es hora de buscar comida.” “¿Es hora, amigos?” “Sí, señor.” “Si es así, vayan.” “¿Y usted, señor?” “Mis ojos, amigos, han perecido.” Mirando a sus ojos, los ojos de ellos se llenaron de lágrimas. Ellos reconfortaron al antiguo diciendo “señor, no se preocupe; nosotros nos ocuparemos de usted;” y después de asistirlo con diversos servicios apropiados entraron en el poblado para buscar comida. La gente al no ver al antiguo preguntó “¿señores, dónde está nuestro venerable?” Al oír la noticia, enviaron sopa de arroz.[31] Después tomaron comida, fueron, saludaron al antiguo y postrándose a sus pies lloraron. Ellos lo reconfortaron diciendo “señor, nosotros nos ocuparemos de usted; no se preocupe” y partieron.

 

            A partir de entonces, siempre enviaron sopa de arroz y comida al monasterio. Y el antiguo continuamente exhortaba a los otros sesenta monjes. Todos ellos, aplicando su consejo, cerca de la Ceremonia de Invitación, alcanzaron el estado de Arahant junto con los conocimientos analíticos.[32] Ellos, al finalizar el retiro de las lluvias, deseosos de ver al Maestro le dijeron al antiguo “señor, [9]deseamos ver al Maestro.” El antiguo al escuchar sus palabras pensó: “yo estoy débil y en el camino hay un bosque ocupado por espíritus. Si voy con ellos, todos se cansarán y no podrán obtener comida. Los enviaré primero.” Entonces, les dijo “amigos, usted vayan primero.” “¿Y usted, señor?” “Yo estoy débil y en el camino hay un bosque ocupado por espíritus. Si voy con ustedes, todos se cansaran. Ustedes vayan primero.” “No haga eso, señor. Nosotros iremos solamente con usted.” “Amigos, no se complazcan así. En este caso será inconveniente para mí. Pero cuando mi hermano menor los vea preguntará por mí. Entonces, infórmenle que he perdido mi visión. Él enviará alguien a buscarme y con él iré. Reverencien en mi nombre al de Diez Poderes[33] y a los ochenta grandes antiguos.” Y los despidió.

 

            Ellos después de pedirle perdón al antiguo entraron al poblado. La gente al verlos los hizo sentar y les dio comida. Preguntaron “¿señores, se puede saber la razón de la partida de los venerables?” “Sí, devotos. Deseamos ver el Maestro.” Ellos después de rogarles una y otra vez comprendieron que deseaban partir; los acompañaron, lloraron y regresaron. Y gradualmente arribaron a Jetavana y reverenciaron al Maestro y a los ochenta grandes antiguos en nombre del antiguo. El día siguiente entraron a buscar comida en la calle donde vivía el hermano menor del antiguo. El dueño de casa los reconoció, los hizo sentar, los recibió cortésmente y preguntó “¿señores, dónde está mi hermano monje?” Entonces, ellos le dieron la noticia. Él al escucharlos se postró a sus pies y lloró. Preguntó “¿ahora, señores, qué se debe hacer?” “El antiguo desea que alguien vaya de aquí y cuando llegue con él vendrá.” “Señores, está mi sobrino de nombre Pàlita. Envíenlo.” “No es posible enviarlo de esta forma. Hay peligro en el camino. Después de ordenarlo como novicio, es adecuado enviarlo.” “Señores, hagan eso y envíenlo.” Entonces, lo ordenaron, lo entrenaron por medio mes en el uso del tazón, los mantos, etc., le explicaron el camino y lo enviaron.

 

            Él gradualmente arribó a ese poblado. En la puerta del poblado vio a un hombre anciano y le preguntó: “¿cerca de este poblado hay un monasterio en el bosque?” “Hay, señor.” “¿Cuál es el nombre del que allí vive?” “El antiguo Pàlita, señor.” “Indíqueme el camino.” “¿Señor, quién es usted?” “El sobrino del antiguo.” [10]Entonces, lo tomó y lo llevó al monasterio. Él reverenció al antiguo y después de realizar varios servicios y atenderlo bien por medio mes dijo “señor, mi tío el dueño de casa desea que usted regrese; vayamos allí.” “Si es así, toma el extremo de mi bastón.” Él tomó el extremo del bastón y con el antiguo entró al poblado. La gente hizo sentar al antiguo y preguntó “¿señor, se puede saber la razón de su partida?” “Sí, devotos. Voy a saludar al Maestro.” Ellos le rogaron de diversas formas que permaneciera sin conseguirlo. Después despidieron al antiguo acompañándolo parte del camino, lloraron y regresaron. El novicio llevando al antiguo con el extremo del bastón arribó a un poblado en el bosque llamado Kaååhanagara—cercano a donde el antiguo había residido en el pasado. Al salir del poblado, el novicio oyó el sonido del canto de una cierta mujer que estaba recogiendo leña en el bosque y tomó el signo de la voz.[34] Porque no hay otro sonido capaz de apoderarse del entero cuerpo del hombre como la voz de una mujer. Por esto, el Sublime dijo:

 

Oh monjes, yo no percibo ningún otro sonido que se apodera completamente del corazón del hombre como éste, oh monjes: la voz de una mujer.[35]

 

            El novicio tomó el signo allí; soltó el extremo del bastón; dijo “señor, espere un momento, tengo algo que hacer;” y fue a la presencia de ella. Ella al verlo permaneció en silencio. Él con ella cometió un transgresión de los preceptos. El antiguo pensó “ahora se escuchó un sonido de canto y, ese sonido de mujer, se interrumpió; el novicio se demora; él con ella debe haber cometido una transgresión de los preceptos.” El novicio terminó lo que tenía que hacer, regresó y dijo “señor, vámonos.” Entonces, el antiguo le preguntó “¿novicio, has cometido una mala acción?” El novicio permaneció en silencio y a pesar de que el antiguo le preguntó una y otra vez no dijo nada. Entonces el antiguo le dijo “debido a esa mala acción ya no hay la tarea de llevar el extremo de mi bastón.” El novicio lleno de vergüenza se quitó los mantos, se vistió como laico, y dijo: “señor, yo antes era novicio, pero ahora soy laico. A pesar de haberme ordenado, no me ordené por fe, sino que me ordené por miedo a los peligros del camino. Vayamos allí.” “Amigo, la mala acción de un laico o la mala acción de un novicio aún es una mala acción. Tú como novicio no haz sido capaz de observar los preceptos. ¿Harás el [11]bien siendo laico? Debido a esa mala acción ya no hay la tarea de llevar el extremo de mi bastón.” “Señor, hay peligro de espíritus en el camino y usted es un ciego sin guía. ¿Cómo sobrevivirá aquí?” Entonces, el antiguo le dijo: “amigo, no te preocupes así. Ya sea que después de reposarme aquí muera o ya sea que vaya de lugar en lugar, contigo no voy.” Y pronunció estos versos:

 

¡Ay! Soy uno con los ojos muertos,

Venido de viaje a la selva,

Yaciendo, no voy,

No hay amistad con los necios.

 

¡Ay! Soy uno con los ojos muertos,

Venido de viaje a la selva,

Moriré, no iré,

No hay amistad con los necios.

 

            Al escuchar esto, el otro lleno de vergüenza dijo “realmente he realizado una acción grave, impetuosa e impropia.” Y con los brazos en alto llorando entró en la jungla y desapareció. Entonces, por el poder de la virtud del antiguo, el trono de piedra de Sakka, el rey de las divinidades—que tiene 60 yojanas de largo, 50 yojanas de ancho y 15 yojanas de espesor, que es del color de la flor de la rosa de la china,[36] que desciende y asciende en el momento de sentarse y pararse, y que se llama Paäðukambala—emitió calor. Sakka pensó “¿quién quiere hacerme caer de mí lugar?” E inspeccionando con su ojo divino vio al antiguo. Por esto, los Antiguos[37] dijeron:

 

El rey de las divinidades de los mil ojos,

Purificó su visión divina,

Este Pàla, que censura el mal,

Purificó su vida.

 

El rey de las divinidades de los mil ojos,

Purificó su visión divina,

Este Pàla, que respeta el Dhamma,

Sentado se deleita en la doctrina.

 

            Entonces, Sakka pensó: “si no voy a ver al venerable, él que censura el mal, él que respeta el Dhamma, mi cabeza se partirá en siete pedazos; iré a verlo.” De aquí:

 

El rey de las divinidades de los mil ojos,

El glorioso rey de las divinidades,

En un momento vino,

Y se aproximó a Cakkhupàla.

 

Y habiéndose aproximado, no lejos del antiguo, hizo ruido con los pies. Entonces, el antiguo preguntó “¿quién es?” “Señor, soy un viajero.” “¿A dónde va, [12]devoto?” “A Sàvatthì, señor.” “Continúe, amigo.” “Pero, señor, ¿a dónde va el venerable?” “Yo también voy allí.” “Si es así, vamos juntos, señor.” “Amigo, yo estoy débil. Si va conmigo se demorará.” “Yo no tengo urgencia. Además si voy con usted obtendré una de las diez bases de las acciones meritorias[38]. Vayamos juntos, señor.” El antiguo pensó “él debe ser un buen hombre” y dijo “iré con usted, tome el extremo de mi bastón, devoto.” Sakka tomó el extremo del bastón, acortó la distancia, e hizo que arribara a Jetavana al atardecer. El antiguo al escuchar el sonido de instrumentos de viento, tambores, y otros preguntó “¿de dónde es el sonido?” “De Sàvatthì, señor.” “Previamente, cuando fuimos, llevó mucho tiempo.” “Señor, yo conozco un atajo.” En ese momento el antiguo comprendió “éste no es un ser humano; debe ser una divinidad.”

 

El rey de las divinidades de los mil ojos,

El glorioso rey de las divinidades,

Acortó el camino,

Y rápido llegué a Sàvatthì.

 

            Sakka llevó el antiguo a la cabaña de hojas, hecha construir por el hermano menor, el dueño de casa, para uso del antiguo, lo hizo sentar en una plataforma, asumió la apariencia de un amigo querido del hermano del antiguo y lo llamó “querido Cùøapàla.” “¿Qué, querido?” “¿Sabe que arribó el antiguo?” “No se. ¿Pero, el antiguo arribó?” “Sí amigo. Ahora fui al monasterio y vi al antiguo sentado en la cabaña de hojas por ti hecha construir.” Dijo esto y partió. El dueño de casa fue al monasterio, vio al antiguo, se postró a sus pies y lloró. Dijo “señor, previendo esto, yo no le di permiso para ordenarse.” Concedió la libertad a dos jóvenes esclavos; los hizo ordenar como novicios en la presencia del antiguo; les dijo “traigan del poblado sopa de arroz y comida y atiendan el antiguo;” y se los dio al antiguo. Los novicios atendieron el antiguo realizando varios servicios.

 

            Un cierto día, monjes de otra región fueron a Jetavana para ver al Maestro y reverenciaron al Tathàgata y a los ochenta grandes antiguos. Después visitando monasterios llegaron al lugar donde vivía el antiguo Cakkhupàla; dijeron “también a éste visitaremos;” y hacia allí se dirigieron al [13]atardecer. En ese momento apareció una gran nube de tormenta. Ellos dijeron “ahora es muy tarde y hay tormenta; mañana temprano regresaremos y lo veremos.” Llovió durante la primera parte de la noche; en la segunda parte cesó. El antiguo era un hombre de gran energía habituado a la práctica de meditación caminando. Por lo tanto, durante la última parte de la noche salió a practicar meditación caminando. Ahora, muchos insectos[39] habían emergido de la tierra mojada por la reciente lluvia. Éstos, cuando el antiguo caminaba, perecieron en gran número. Los asistentes no barrieron temprano el lugar donde el antiguo caminaba. Los otros monjes dijeron “visitaremos el lugar donde vive el antiguo,” fueron, vieron los insectos muertos en el lugar donde caminaba el antiguo y preguntaron “¿quién caminó aquí?” Los novicios respondieron “nuestro preceptor, señores.” Los monjes se irritaron y dijeron: “amigos, ved la acción del monje. Cuando tenía ojos dormía y no hacía nada. Ahora que es ciego el decide caminar y mata esta cantidad de insectos. Él piensa ‘haré el bien,’ pero hace el mal.”

 

            Entonces, ellos fueron e informaron al Tathàgata “señor, el antiguo Cakkhupàla mató muchos insectos mientras caminaba.” “¿Pero, vosotros lo habéis visto matar?” “No lo hemos visto, señor.” “Así como vosotros no lo visteis a él, de la misma manera él no vio esos insectos. Monjes, en aquellos que han destruido las corrupciones[40] no existe la intención de matar.” “Señor, si él estaba destinado a convertirse en un Arahant, ¿por qué se quedó ciego?” “Monjes, debido a una acción suya realizada en el pasado.” “Señor, ¿qué hizo él?” “Bien monjes, escuchad.”

 

            En el pasado cuando el rey de Kàsi[41] reinaba en Bàràäasì un cierto doctor ejercía su profesión yendo de poblado en poblado. Al ver una mujer enferma de los ojos le preguntó “¿qué mal la aqueja?” “No puedo ver.” “Prepararé una medicina para usted.” “Hágalo, mi amo.” “¿Qué me dará usted?” “Si eres capaz de hacer que mis ojos regresen a su estado natural, yo junto con mis hijos e hijas seré tú esclava.” Él dijo “muy bien” y preparó la medicina. Sus ojos se mejoraron con una aplicación de medicina. Ella pensó: “yo le prometí que me convertiría en su esclava junto con mis hijos e hijas, pero él no me tratará correcta y cortésmente. Lo engañaré.” Ella cuando el doctor le preguntó “¿señora, cómo se siente?” respondió “anteriormente mis ojos me dolían un poco, sin embargo, ahora, me duelen muy mucho.” El doctor pensó “ésta me engaña, no desea darme nada; no hay necesidad que ella [14]pague mis servicios; ahora la haré ciega.” Fue a su casa e informó este asunto a su mujer. Ella permaneció en silencio. Él preparó una cierta preparación; fue a verla; dijo “señora, aplíquese esta medicina;” e hizo que ella se la aplicara. Después, sus dos ojos se extinguieron como la llama de una lámpara. Ese doctor era Cakkhupàla.

 

            Oh monjes, a partir de entonces la acción realizada por mi hijo lo siguió siempre por detrás. Porque una mala acción lo sigue a uno como la rueda sigue la pata del buey que tira el yugo. Habiendo relatado esta historia y mostrado la conexión, el Rey del Dhamma, como quien sella un documento con el sello real después de que se le ha aplicado la arcilla, pronunció el siguiente verso:

 

1. Manopubbaægamà dhammà, manoseååhà manomayà.

    Manasà ce paduååhena, bhàsati và karoti và.

    Tato naç dukkham anveti, cakkaç ‘va vahato padaç.

 

 

1. Los estados mentales están precedidos por la mente, liderados por la mente, creados por la mente. Si uno habla o actúa con una mente impura, de aquí el sufrimiento lo sigue a uno como la rueda (sigue) la pata (del buey) que tira.

 

COMENTARIO DEL VERSO

 

            Aquí “mente (mano)” significa todas las conciencias de los cuatro planos divididas en (conciencias) sanas de la esfera de los sentidos, etc.[42] Sin embargo, en este verso, se obtiene una conciencia asociada con aversión y acompañada con desplacer, la cual está fijada, definida, determinada, debido al pensamiento surgido en ese doctor en esa ocasión. “Precedidos (pubbaægamà)” significa poseídos de eso que va primero. Estados mentales (dhammà): Hay cuatro clases de Dhamma, 1) cualidad, 2) instrucción religiosa, 3) escritura y 4) aquello que es insustancial y carente de alma. De éstas:

 

Porque hay Dhamma y no Dhamma; ambos no dan el mismo resultado.

El no Dhamma conduce al infierno; el Dhamma hace que uno alcance un destino feliz.[43]

 

Esto es Dhamma como cualidad. “Oh monjes, les expondré el Dhamma que es hermoso en el comienzo.”[44] Esto es Dhamma como instrucción religiosa. “Oh monjes, aquí algunos hijos de familias nobles aprenden completamente el Dhamma, es decir, los discursos, geyya,[45] etc.[46] Esto es Dhamma como escritura. “En cierta ocasión hay Dhammas (fenómenos), hay agregados.”[47] Esto es Dhamma como fenómeno insustancial y también como carente de alma. De éstos (cuatro significados), en este contexto se refiere al Dhamma como fenómeno insustancial y carente de alma. De acuerdo con este significado, Dhamma significa tres agregados inmateriales, es decir, el agregado de la sensación, el agregado de la percepción y el agregado de las formaciones. La mente es la precursora de éstos (tres agregados); éstos están precedidos por la mente (manopubbaægamà).

 

            [15]¿Pero cómo, teniendo una misma base con éstos, teniendo un mismo objeto con éstos, y no surgiendo ni antes ni después, sino en el mismo momento que éstos, se dice que la mente es la precursora? Por ser la causa de su surgir. Así como cuando juntos muchos (hombres) roban un poblado, ¿quién es el precursor de ellos? Aquél que causa que ellos realicen la acción; se llame Datto o Mitto se dice que él es el precursor de ellos. Éste es el sentido en que debe entenderse. Entonces, por ser la causa de su surgir la mente es la precursora de éstos; esto es lo que significa ‘precedidos por la mente (manopubbaægamà).’ Porque si la mente no surge, éstos no pueden surgir. Además, la mente surge incluso cuando algunos estados mentales no surgen. Y debido a que es predominante, la mente es el líder de éstos. Esto es lo que significa ‘liderados por la mente (manoseååhà).’ Así como el jefe de los ladrones es predominante, es el líder, de la misma manera, la mente es predominante, la mente es el líder de éstos. Y así como diversos bienes producidos con madera, etc., se dice que son de madera, etc., de la misma manera, éstos (los tres agregados inmateriales) porque son producidos por la mente se dice que están ‘creados por la mente (manomayà).’

 

            Con (mente) impura (paduååhena): impura con las faltas transitorias[48] de la codicia, etc. La mente natural[49] es la conciencia de continuidad vital;[50] ésta es pura. Así como el agua clara colorada transitoriamente con azul, etc., es considerada como agua azul, etc., y no es ni agua nueva ni tampoco el agua pura anterior; de la misma manera, la mente impura con las faltas transitorias de la codicia, etc., no es ni una nueva mente ni tampoco la conciencia de continuidad vital anterior. Por esto el Sublime dijo: “oh monjes, esta mente es resplandeciente, y ésta se contamina con impurezas transitorias.”[51] Así “si uno habla o actúa con una mente impura (manasà ce paduååhena, bhàsati và karoti và)”: uno hablando realiza las cuatro malas acciones verbales,[52] actuando realiza las tres malas acciones corporales,[53] y ni hablando ni actuando, debido a una mente impura con codicia, etc., realiza las tres malas acciones mentales[54]. De esta manera se consuman los diez cursos de acciones insanas.[55]

 

             “De aquí el sufrimiento lo sigue a uno (tato naç dukkham anveti)” significa que como resultado de estas tres clases de malas acciones el sufrimiento sigue a este individuo. Por el poder de estas malas acciones, el sufrimiento físico y mental resultante, que está basado en el cuerpo o en otra (base), sigue a aquél que renace en una particular existencia[56] en los cuatro estados de sufrimiento o entre los humanos. ¿Cómo qué? “Como la rueda (sigue) la pata del (buey) que tira (cakkaç va vahato padaç).” Como la rueda sigue la pata del buey que uncido al yugo tira la carga. Así como el buey que tira por un día o dos o cinco o diez o medio mes o un mes no [16]puede ni hacer retroceder ni deshacerse de la rueda, más bien, cuando avanza, el yugo le oprime el cuello y cuando retrocede la rueda golpea su muslo. Oprimido de estas dos maneras, la rueda lo sigue paso a paso. De la misma manera, habiendo realizado las tres clases de malas acciones con una mente impura, el sufrimiento físico y mental enraizado en estas malas acciones sigue a este individuo a donde sea que vaya, a los infiernos, etc.

 

            Al final del verso treinta mil monjes realizaron el estado de Arahant junto con los conocimientos analíticos. Y la instrucción religiosa fue beneficiosa y productiva para aquellos congregados.

 

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APÉNDICE

 

 

Manopubbaægamà dhammà, manoseååhà manomayà.

Manasà ce paduååhena, bhàsati và karoti và.

Tato naç dukkham anveti, cakkaç ‘va vahato padaç.

Los estados mentales están precedidos por la mente, liderados por la mente, creados por la mente. Si uno habla o actúa con una mente impura, de aquí el sufrimiento lo sigue a uno como la rueda (sigue) la pata (del buey) que tira.

 

 

Manopubbaægamà, [cmp., m., nom., pl.] aquellos que tienen a la mente como aquello que va primero; precedidos por la mente.

                mano, mente.

                pubbaægama, que va primero. (pubbaç gacchatì ti pubbaægamo)

mano + pubbaægama = manopubbaægama. Aquí ‘mano’ y ‘pubbaægama’ están en aposición: la mente que va primero. Sin embargo, éste es un compuesto relativo o atributivo (bahubbìbhi samàsa) que denota algo diferente que los que sus miembros representan. En este caso significa ‘algo que tiene la mente como aquello que va primero,’  es decir, los estados mentales (dhammà) tienen la mente como aquello que va primero. El análisis de este compuesto (viggaha) ha sido mostrado en el Comentario: mano pubbaægamo etesaç ti  manopubbaægamà = la mente es la precursora de éstos (los agregados inmateriales); esto es lo que significa precedidos por la mente.

Dhammà, [n., m., nom., pl.] estados mentales; tres agregados inmateriales, el agregado de la sensación, el agre­gado de la percepción y el agregado de las formaciones.

Manoseååhà, [cmp., m., nom., pl.] aquellos que tienen a la mente como líder; liderados por la mente.

                mano, mente.

                seååha, líder, principal.

mano + seååha = manoseååha. ‘Mano’ y ‘seååha’ están en aposición: la mente que es el líder. Sin embargo, éste también es un compuesto relativo o atributivo. En este caso significa ‘algo que tiene a la mente como líder,’ es decir, los estados mentales (dhammà) tienen a la mente como líder. De acuerdo al Comentario este compuesto significa: mano seååho etesaç ti manoseååhà = la mente es el líder de éstos; esto es lo que significa liderados por la mente.

Manomayà, [der., m., nom., pl.] hechos por la mente; creados por la mente.

                mano, mente

maya, es un sufijo de derivación secundaria que significa ‘hecho de.’

manomayà’ es  un derivativo secundario (taddhita) en aposición con ‘dhammà,’ estados mentales.

Manasà, [n., nt., inst., sg.] con la mente.

Ce, [ind.] si.

Paduååhena, [pp., pref. pa + raíz dusa, inst., sg.] con algo corrupto; con algo impuro.

                paduååhena’ está en aposición con ‘manasà,’ mente.

Bhàsati, [raíz bhàsa, pres., 3ra per., sg.] (él/ella) habla.

Karoti, [raíz kara, pres., 3ra per., sg.] (él/ella) hace.

, [ind.] o.

Tato, [ind.] Por lo tanto; de aquí.

Naç, [pron. ta, ac., sg.] a él/ella; a uno.

Dukkhaç, [n., nt., nom., sg.] (el) sufrimiento.

Anveti, [pref. anu + raíz i, pres., 3ra per., sg.] (eso) sigue

Cakkaç, [n., nt., nom., sg.] rueda.

Iva, [ind.] como.

                Aquí ‘iva’ = ‘va.’

Vahato, [ppr., raízvaha, m., gen., sg.,] de algo tirando; del (buey) que tira.

Padaç, [n., nt., ac., sg.] pata.

 

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BIBLIOGRAFÍA

 

 

ediciones del comentario del dhammapada

 

1. Dhammapadaååhakathà (2 vols.), edición del Sexto Concilio Budista, primera edición 1958, reimpresión 1992, pali alfabeto birmano.

2. Dhammapadaååhakathà, Vol I, editor H. C. Norman, M.A., PTS, London (1906, 1970), pali alfabeto romano.

 

traducciones del comentario del dhammapada

 

1. Buddhist Legends by Eugene Watson Burlingame, PTS (1921-1990), 3 vols. Contiene solamente la traducción de las historias y no del comentario de los versos.

2. The Dhammapada Comentary volume 1, traducido por el Department of Pàli, University of Rangoon.

 

otras obras consultadas

 

1. The Dhammapada, traducido por John Ross Carter y Mahinda Palihawadana, Oxford University Press, New York (1987). Contiene la traducción de los versos y del comentario de los mismos.

2. Dictionary of Pàli Proper Names (2 vols.) por Malalasekera, PTS (1938-1974).

3. Tipiåaka-Pàøi-Myanmà-abhidhàna, (17 vols.), Sexto Concilio Budista (1964-1994). Contiene las voces que se encuentran en el Canon Pali, Comentarios y Sub-comentarios.

4. Buddhist Dictionary por Nyanatiloka, BPS (1952-1988).

5. A Sanskrit-English Dictionary por Sir M. Monier Williams (Motilal Banarsidass Publishers, Delhi, India, 1993).

 

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ABREVIATURAS

 

ac., acusativo

cmp., compuesto

der., derivación

gen., genitivo

ind., indeclinable

inst., instrumental

m., masculino

n., nombre

nom., nominativo

nt., neutro

per., persona

pl., plural

pref., prefijo

pres., presente

pron., pronombre

PTS. Pali Text Society

sg., singular

sc., sánscrito

SL. Sri Lanka

Abhi., Abhidhamma Piåaka

A., Aæguttara Nikàya

Khu., Khuddaka Nikàya

M., Majjhima Nikàya

Vin. Vinaya Piåaka

Vism., Visuddhi-Magga

 

Todas la referencias corresponden a la edición del Sexto Concilio Budista.

Los números entre corchetes [] representan el número de página del texto del Comentario en la edición del Sexto Concilio Budista.

 

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NOTAS

[1] La capital del reino de Kosalà (actualmente Sàhet-Màhet en el norte de India) y lugar donde Buddha residió por 25 temporadas de lluvias.

[2] Vanappati, literalmente ‘señor del bosque.’

[3] Diez meses lunares.

[4] Protector, cuidador. También Pàlita (edición de SL) protegido.

[5] Cùøapàla, pequeño protector (hijo menor); Mahàpàla, gran protector (hijo mayor).

[6] Buddha.

[7] Saggamagga. En Vism ii 58 se da la siguiente etimología de la voz sagga, cielo: es lo sumo con respecto a los objetos visibles, etc.

[8] Higuera de la India (Ficus Indica).

[9] Pañca bhesajjàni: 1) mantequilla clarificada (sappi), 2) mantequilla (navanìta), 3) aceite (tela), 4) miel (madhu) y 5) melaza (phàäita).

[10] Vin iii 344. Aååha pànàni: 1) jugo de mango (ambapàna), 2) jugo de pomarrosa (jambupàna), 3) jugo de banana (cocapàna), 4) jugo de plátano (mocapàna), 5) jugo de miel (madhùkapàna), 6) jugo de uvas (muddikapàna), 7) jugo de la raíz de nenúfar (sàlùkapàna) y 8) jugo de la Grewia Asiatica (phàrusakapàna, sk., paruõa).

[11] Asaækheyya.

[12] Kappa.

[13] Habían alcanzado alguno de los cuatro estados de santidad.

[14] Puthujjana, individuo que no aún no ha realizado el Dhamma.

[15] En la edición de PTS se lee: “tumhe pana sàmì ti,” ¿y usted, mi amo?

[16] Pavàranà, ceremonia que se realiza al final del retiro anual de las lluvias donde cada uno de los monjes que han residido durante los tres meses invita a los demás monjes a señalar las faltas y transgresiones que podría haber cometido.

[17] Ganthadhura.

[18] Vipassanàdhura.

[19] 1 yojana = aprox. 7 millas. 120 yojanas = 840 millas.

[20] Los Tres Refugios: Buddha, Dhamma y Sangha.

[21] Thera.

[22] Las cuatro posturas son 1) sentado, 2) parado, 3) caminando y 4) acostado.

[23] Sentado, parado y caminando.

[24] El retiro de las lluvias consiste de tres meses; el mes medio es el segundo mes.

[25] Akkhìni me àvuso vàtà vijjhantì. Literalmente: amigos, el aire perfora mis ojos.

[26] Karaja-kàya: el cuerpo (kàya) originado de la acción (karaja).

[27] Aquí usa Pàlita en vez de ‘Pàla.’

[28] Pariciääo. Honrado en el sentido de practicar las enseñanzas y realizar los estados de santidad. En la edición de SL y PTS se lee paricchinno.

[29] Majjhimayàma. La noche se divide en tres partes o vigilias.

[30] Sukkhavipassaka, uno que alcanza los senderos y fruiciones ultramundanas sin haber practicado y desarrollado previamente la absorción (jhàna).

[31] Yàgu.

[32] Paåisambhidhà: 1) conocimiento analítico del significado (attha°, 2) conocimiento analítico de la Doctrina (Dhamma°), 3) conocimiento analítico del lenguaje (nirutti°) y 4) conocimiento analítico de inteligencia (paåibhàna°).

[33] Dasabala = Buddha.

[34] Sare nimittaç gaähi. Significa que en vez de meditar en el sonido sin discriminar que tipo de sonido es y de quien proviene, el novicio reconoció el mismo como el sonido del canto de una mujer.

[35] A i 1.

[36] Jayasumana.

[37] Poraäà.

[38] Dasa Puññakiriyavatthu: 1) generosidad, 2) moralidad, 3) meditación, 4) reverencia, 5) servicio, 6) transferencia de méritos, 7) regocijo de los méritos de los demás, 8) escuchar el Dhamma, 9) enseñar el Dhamma y 10) rectificar nuestras opiniones. En este caso, es servicio.

[39] Indagopaka, cochinilla, clase de escarabajo rojo que emerge de la tierra después de la lluvia.

[40] Khìäàsava, sinónimo de Arahant.

[41] En la edición de SL y PTS se lee Bàràäasiràje, cuando el rey de Bàràäasì.

[42] Esto se refiere a las 89 ó 121 tipos de conciencias descritas en el Abhidhamma como 1) conciencias de sanas e insanas de la esfera de los sentidos, 2) conciencias del plano de la materia sutil, 3) conciencias inmateriales y 4) conciencias ultramundanas.

[43] Khu ii 272; v 357.

[44] M iii 327.

[45] Una de las nueve divisiones del Tipiåaka (3 Canastas) que consiste de prosa mezclada con verso. Las mismas son 1) discursos (sutta), 2) prosa y verso (geyya), 3) exposiciones (veyyàkaraäa), 4) versos (gàthà), 5) expresiones de alegría (udàna) 6) una clase de discursos (itivuttaka) 7) historias de vidas anteriores (jàtaka), 8) maravillas (abbhutadhamma) y 9) preguntas y repuestas (vedalla)

[46] M i 187.

[47] Abhi i 35.

[48] Àgantuka literalmente significa huésped. Las impurezas mentales tales como el deseo, enojo, codicia, etc., son como ‘huéspedes’ de la mente en determinados momentos, es decir, surgen, permanecen por un tiempo y después cesan.

[49] Pakatimano.

[50] Bhavaægacitta.

[51] A i 9.

[52] Vacìduccarita: 1) mentir (musàvàda), 2) difamar (pisuäavàcà), 3) lenguaje áspero (pharusavàcà) y 4) lenguaje frívolo (samphappalàpa).

[53] Kàyaduccarita: 1) matar (pàäàåipàta), 2) robar (adinnàdàna) y 3) conducta sexual ilícita (kàmesu micchàcàra).

[54] Manoduccarita: 1) codicia (abhijjhà), 2) mala voluntad (b(v)yàpàda) y 3) concepción errónea (micchàdiååhi).

[55] Dasa akusalakammapatha.

[56] Tam attabhàvaç gacchantaç, yendo a esa existencia; es decir renace en un particular existencia ya sea en los cuatro estados de sufrimiento o entre los humanos. En la edición de SL y PTS se lee tamabhàvaç gacchantaç, yendo al estado de oscuridad.

 

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* Traducido del pali por Bhikkhu Nandisena. La edición usada es la del Sexto Concilio Budista. Referencia: Dhammapada-Aååhakathà i 2-16. Este material puede ser reproducido para uso personal, puede ser distribuido sólo en forma gratuita. ©CMBT 1999. Última revisión Monday, 20 de March de 2000. Fondo Dhamma Dana. Este documento requiere la fuente Times Pali.