LAS CUALIDADES DEL DHAMMA*

VENERABLE U SILANANDA

 

Traducción española por Ronald Martínez-Lahoz

 

 

           

Existen tres tesoros o joyas en el buddhismo: El Buddha, el Dhamma y la Sangha. Anoche hablé acerca del Buddha y en el día de hoy les hablaré del Dhamma. Antes de estudiar el Dhamma debemos comprender lo que significa la palabra ‘dhamma’. Quizás estén familiarizados con la palabra ‘dharma’ que en su forma sánscrita. Los occidentales y estudiosos conocen más el sánscrito que el pali. Aun los buddhistas y algunos monjes theravadas usan términos sánscritos cuando escriben acerca del Buddhismo Theravada. Pero yo soy parcial por la Lengua Pali. Se cree que la Lengua Pali fue el  idioma que el Buddha utilizó o al menos el más cercano al usado por Él. El pali es el lenguaje sagrado del Buddhismo Theravada. Así que prefiero utilizar palabras en pali cuando hablo acerca del buddhismo. Utilizaré palabras como ‘dhamma’, ‘Nibbana’, etc. El significado de estos términos es esencialmente el mismo ya sea que esté en sánscrito o pali.

 

La palabra ‘dhamma’ se refiere a algo que sostiene. Cuando uno sostiene algo en las manos uno evita que caiga. El ‘dhamma’ es aquello que sostiene y evita que algo caiga. De acuerdo a su significado básico se puede llamar ‘dhamma’ a cualquier cosa que sostenga algo. Sin embargo, las palabras adquieren significados específicos a través de su uso. Así que en este caso no se le llama ‘dhamma’ a todo lo que sostiene sino a algo con un significado específico. ¿El Dhamma sostiene qué? Sostiene a los seres. Es decir, evita que los seres caigan en estados de aflicción, caigan en el sufrimiento de los ciclos de renacimiento.

 

¿Sostiene a todos los seres de caer en los cuatro planos de aflicción y de sufrir en el ciclo de renacimiento? No, sostiene solamente a aquellos seres que han alcanzado el Sendero, han realizado el estado de cesación o el Nibbana y practican de acuerdo a las enseñanzas. El Dhamma sostiene a aquellas personas de caer en los cuatro estados de miseria y en el sufrimiento del ciclo de renacimiento.

 

En el buddhismo se enseña que existen 31 planos de existencia. A cuatro de ellos se les llaman estados de aflicción o de miseria. Éstos son (i) infierno, (ii) el reino animal, (iii) espíritus carenciados y (iv) otra clase de espíritus. Cuando un ser renace en los cuatro estados de aflicción debe soportar una gran cantidad de sufrimiento. Aun sin nacer en estos cuatro estados, en los otros planos de existencia también sufrirá dolor, vejez  y muerte.

 

Cuando una persona se ilumina y alcanza el primer estado de iluminación no caerá en los cuatro estados de aflicción. Es decir, no renacerá después de su muerte en estos cuatro estados. El hecho de haber realizado el Dhamma la mantendrá o evitará que caiga en los cuatro estados de aflicción. También sólo tendrá siete renacimientos más en el ciclo de renacimientos. Se salvará de sufrir en el ciclo de renacimientos en los estados de aflicción y sufrirá en el ciclo de renacimientos por un máximo de siete vidas. Por esta razón se dice que el Dhamma sostiene o protege a los seres de caer en los estados de miseria y sufrimiento.

 

El Dhamma sostiene solamente a aquellos seres que han alcanzado el sendero. Esto significa que sostiene a aquellos que han alcanzado el estado de iluminación, que han realizado la cesación  o Nibbana. Se refiere a aquellos que han alcanzado la iluminación, a aquellos que practican de acuerdo a cómo han sido instruidos, a aquellos que siguen las instrucciones del Buddha y están practicando el Dhamma. Aquellos que practican el Dhamma y que practican la meditación vipassana también serán protegidos de caer en los cuatro estados de aflicción. Sin embargo, esa protección no es segura. Ésta es la razón por cual la protección de la meditación vipassana no está incluida aquí. La intención aquí es referirse solamente a alcanzar el Sendero que es la mejor protección, el mejor apoyo.

 

Una persona que ha alcanzado el sendero es una persona que ha logrado la iluminación. Esta clase de persona es protegida por el Dhamma. El Dhamma la mantiene de caer en los cuatro estados de miseria y de sufrir en el ciclo de renacimientos.

 

¿Qué es este Dhamma? La palabra Dhamma tiene muchos significados. Significa cosas diferentes en diferentes contextos. Es importante saber cuál es su significado en determinados contextos. En el contexto de las Tres Joyas del buddhismo, cuando un dice “Voy al Dhamma por refugio”, Dhamma significa los Cuatro Senderos, las Cuatro Fruiciones, el Nibbana y las enseñanzas de los textos. Decimos que hay diez clases de Dhamma: Cuatro Senderos, Cuatro Fruiciones, el Nibbana y la enseñanza de los textos.

 

Cuando una persona alcanza la iluminación, la alcanza como resultado de la meditación vipassana. Cuando la meditación vipassana madura surge en algún momento un tipo de conciencia en la mente de la persona que medita, un tipo de conciencia que nunca había experimentado antes en esta vida o en vidas anteriores. Ese tipo de conciencia es tan poderosa que luego que cesa la persona se transforma significativamente. De hecho, esa conciencia conjuntamente con otros factores mentales que surgen con ella es capaz de erradicar las impurezas mentales de una vez y para siempre. Cuando esa conciencia surge, toma al Nibbana como objeto. Esa conciencia se conoce como ‘el Sendero’. Se conocen como ‘el Sendero’ no sólo a la conciencia sino a los factores mentales que surgen con ella.

 

Se llama ‘el Sendero’ porque es una manera segura o un camino seguro para alcanzar el Nibbana. Cuando uno está en el Sendero, uno está definitivamente seguro de alcanzar el Nibbana. Por esta razón se le llama ‘el Sendero’.

 

La conciencia de fruición sigue inmediatamente a la conciencia del sendero y ésta es otra clase de conciencia diferente. Como lo indica su nombre esta conciencia es el resultado de la conciencia del sendero. La conciencia de fruición sigue inmediatamente a la conciencia del sendero sin intervención. Se dice que la conciencia de fruición surge dos o tres veces. En la realidad de la práctica el que surja dos o tres veces no significa mucho porque un momento de conciencia puede ser más corto que una billonésima de segundo. En un segundo pueden surgir y cesar billones de momentos mentales. A la conciencia del sendero le sigue inmediatamente la conciencia de fruición.

 

Luego de alcanzar la iluminación de esta manera, una persona puede practicar la meditación nuevamente para alcanzar otro estado superior de iluminación. Cuando una persona alcanza el segundo estado de iluminación, surge allí un tipo de conciencia llamada conciencia del sendero que no ha sido experimentada anteriormente por la persona. La conciencia del sendero es otra vez seguida inmediatamente por la conciencia de fruición.

 

Si vuelve a practicar nuevamente podría  alcanzar el tercer estado de iluminación. Surgirá nuevamente una conciencia del sendero y de fruición. Si medita aún más alcanzará el cuarto estado, el último estado de iluminación. Surgirá nuevamente la conciencia del sendero y la conciencia de fruición.

 

Hay cuatro conciencias del sendero y cuatro conciencias de fruición. Ambas conciencias del sendero y de fruición toman al Nibbana como objeto. El Nibbana sirve de objeto o apoyo para las conciencias del sendero y de fruición. Solamente cuando la conciencia del sendero toma al Nibbana como objeto, ésta puede surgir. Por lo tanto el Nibbana ayuda, de cierta forma, a que la conciencia del sendero erradique las impurezas mentales. Y solamente cuando surge la conciencia del sendero se erradican las impurezas mentales.

 

Ahora tenemos nueve Dhammas: cuatro senderos, cuatro fruiciones y su objeto que es el Nibbana. El Dhamma también  significa, generalmente, las enseñanzas, las enseñanzas de los textos como el Discurso de Los Cuatro Fundamentos de la Atención, el Discurso sobre las Cuatro Nobles Verdades, etc. Así que hay en total diez clases de Dhammas. Aunque se diga que Buddha posee innumerables cualidades o, tradicionalmente, nueve o diez cualidades, se dice que el Dhamma posee seis cualidades.

 

La primera cualidad del Dhamma es que está bien divulgado o bien explicado.  Existen muchas interpretaciones de la palabra pali ‘svakkhata’. Una de éstas es que está bien explicado o bien enseñado de manera que es ‘bueno al principio, bueno en el medio y bueno al final’. ¿Qué significa que es ‘bueno al principio’? Cuando escuchamos el Dhamma con sólo escucharlo podemos suprimir las impurezas mentales. Nuestras mentes se tornan lúcidas. Se llenan de gozo, alegría y tranquilidad. El Dhamma nos hace bien  cuando se escucha o se oye. Así es al principio. ‘Bueno al principio’ significa que nos hace bien cuando se oye al suprimir las impurezas mentales. Cada vez que estamos deprimidos o arrepentidos queremos escuchar el Dhamma, asistir a una charla sobre el Dhamma o aun escuchar la recitación de ciertos discursos. Cuando escuchamos el discurso nuestras mentes se tornan claras, alegres y pacíficas. Así que el Dhamma es ‘bueno al principio’.

 

Es ‘bueno en el medio’. Significa que cuando lo practicamos obtenemos resultados de la práctica. Alcanzamos felicidad, paz o como dicen las palabras de los Comentarios, obtenemos el gozo de la práctica de la meditación samatha (tranquilidad) y vipassana (introspección). Esto es lo que significa que es ‘bueno en el medio’. Nos hace bien cuando se practica al brindarnos el gozo de samatha y vipassana. Cuando practicamos el Dhamma y practicamos meditación nuestras mentes se calman y se tornan pacíficas y tranquilas. En esos momentos disfrutamos de felicidad y paz. Esto es lo que significa que el Dhamma es ‘bueno en el medio’’.

 

‘Bueno al final’ significa que cuando hemos practicado el Dhamma y obtenido los mejores resultados de la práctica, nuestras mentes se tornan firmes e imperturbables ante objetos deseados o no deseados, ante objetos placenteros o no placenteros. Esto significa que cuando hemos sido completamente exitosos en la práctica y nos hemos convertido en Arahants, entonces, nuestra mente estará calmada, firme y equilibrada. No será perturbada por cosas placenteras o no placenteras. Eso es lo que quiere decir que el Dhamma ‘es bueno al final’.

 

‘Bueno al principio’ significa que es bueno cuando se escucha. ‘Bueno en el medio’ significa que es bueno cuando se practica. Y ‘bueno al final’ significa que es bueno cuando se ha practicado y se han alcanzado sus resultados. Se dice que el Dhamma está bien explicado en el sentido de que es bueno al principio, bueno en el medio y bueno al final.

 

En pali el otro atributo se conoce como ‘sanditthika’. Esta palabra se traduce libremente como algo que está visible aquí y ahora. Se ofrecen diferentes explicaciones en los Comentarios. Se explica que se le llama al Dhamma ‘sanditthika’ porque debe ser visto por la propia persona o porque puede ser visto por la propia persona. Debe ser experimentado por la propia persona.

 

Cuando una persona se ilumina es capaz de erradicar las impurezas mentales. Al hacer esto se dice que es capaz de ver el Dhamma por sí mismo. Significa que experimenta el Dhamma por sí mismo en ese momento. Como les dije anteriormente, cuando surge la conciencia del sendero en una persona ésta toma al Nibbana como objeto. A la misma vez la conciencia del sendero erradica las impurezas mentales. Sólo cuando experimenta la conciencia del sendero es que la persona puede erradicar las impurezas mentales. Uno mismo verá cómo alcanza la no-existencia de la codicia etc., en la mente o en la continuidad mental. Sólo se refiere al sendero y no a la fruición, al Nibbana o a las enseñanzas de los textos. El primer significado de ‘sanditthika’ es que debe ser visto por uno mismo.

 

El segundo significado que se ofrece en los Comentarios es que debe ser visto por la persona que lo ha alcanzado mediante el conocimiento de revisión, sin tener que depender de la fe en otras personas. Se dice que después de la iluminación, unos momentos justos después de la iluminación, surge en la persona un proceso cognitivo mediante el cual revisa u observa el sendero, la fruición, el Nibbana y las impurezas que han sido erradicadas y que aún no se han erradicado. La persona recién iluminada revisa estas cosas. Cuando revisa estos dhammas, estas cosas, las ve por sí misma. No tendrá que depender de la fe en otras en lo que respecta a la existencia de estos dhammas -senderos, fruiciones y el Nibbana.

 

Una vez que se ha experimentado algo por uno mismo no se tiene que recurrir a otra persona para comprender o probar su certeza. No es necesario que alguien diga que existe tal cosa. No se dependerá de la fe en los demás. La experiencia propia será muy importante y, una vez que ésta se adquiera, no se tendrá que recurrir a otras personas. No será necesario tener fe en otras personas.

 

Ahora mismo experimentamos cosas cuando practicamos la meditación vipassana. Una vez la experiencia esté firmemente establecida en nuestra mente no necesitamos que otra persona nos diga acerca de esta experiencia. Las instrucciones son, por ejemplo, que cuando tengamos enojo estemos atentos de ese enojo. El enojo desaparecerá si, verdaderamente, estamos atentos a él y lo tratamos con atención.

 

Las personas que nunca han practicado meditación podrían no creerlo. Aun si lo creyesen sería a través de la fe y no de la experiencia. Cuando se practica meditación, si el enojo surge en la mente, éste se verá desaparecer si hacen anotaciones o si uno aplica atención. Una vez que desaparece, se afirmará en la persona el convencimiento que estos estados mentales desaparecen mediante la aplicación de la atención. No se tendrá que depender de otras personas una vez se ha experimentado esto. Lo importante será la propia experiencia.

 

Igualmente la persona que ha experimentado el Sendero, la Fruición, y el Nibbana podrá revisarlo por sí mismo. Podrá mirarlos sin depender en la fe en los demás. Así son las personas que han experimentado algo o que han alcanzado algún tipo de iluminación. No necesitan de nadie que les diga acerca de tal logro o iluminación. Saben por sí mismos.

 

Entonces, el segundo significado de ‘sanditthika’ es que debe ser visto por aquellos que han lo  alcanzado por medio de lo que se conoce como el ‘conocimiento de revisión. Mediante ese conocimiento de revisión la persona verá por sí misma que ha realizado el Sendero, la Fruición, y el Nibbana.

 

Existe un tercer significado para la palabra ‘sanditthika’ que significa algo valioso para ser visto. Algo que merece ser visto. ‘Ver’ significa aquí ser experimentado. Merece ser visto porque solamente cuando se ve es que se detienen los peligros del ciclo de renacimientos. Sólo cuando se ve se previenen los peligros del ciclo de renacimientos.

 

Cuando una persona se ilumina, surge la conciencia del Sendero y los estados mentales que surgen conjuntamente con esa conciencia. Cuando estos surgen se dice que la  persona ha desarrollado y ha visto el Sendero, y a la misma vez ha realizado o ha visto el Nibbana cara a cara. Se dice que se ve el Dhamma cuando se ve el Nibbana. Sólo cuando éste se ha visto, mediante el desarrollo y la realización, es que se pueden detener o eliminar los peligros del ciclo de renacimientos. Así que es algo que es merecedor de ser visto o algo que debe verse y solamente cuando se ve es que se pueden erradicar los peligros del ciclo de renacimientos.

 

Entonces la palabra ‘sanditthika’ tiene tres significados. El primero es que debe ser visto por uno mismo. El segundo es que debe ser revisado por uno mismo y tercero es que es merecedor de ser visto.

 

El tercer atributo del Dhamma en pali se conoce como ‘akalika’. Este atributo se interpreta muchas veces de manera incorrecta por los autores contemporáneos. Es tentador darle el significado de ‘eternidad’ porque el prefijo ‘a’ significa ‘no’ y ‘kàlika’ significa tiempo. Así que significaría ‘sin tiempo’ o ‘eterno’. Eterno podría querer decir que siempre está ahí. Pero ése no es el significado dado por los Comentarios. Éstos dicen que no hay un tiempo para que se den sus resultados. Esto quiere decir que no espera por cinco o siete días o lo que sea para dar sus resultados. Da resultados inmediatos. Ése es su  significado. Así que la palabra ‘akalika’ no significa que el Dhamma es eterno, sino que significa que no hay tiempo en dar sus resultados. Es decir, da resultados inmediatos. Se refiere sólo al Sendero. Sabemos que la conciencia del Sendero es seguida inmediatamente por la conciencia de fruición. La conciencia de fruición es el resultado del Sendero. Una vez que ocurre el Sendero, éste produce resultados inmediatos.

 

Existen otros estados mentales que producen resultados. Los estados mentales insanos así como los sanos dan resultados. Aunque éstos pueden dar resultados en esta vida sus resultados no son inmediatos. Pueden tardarse unos días, meses o años. También pueden dar resultados en otras vidas. Así que no son llamados ‘akalika’, sin tiempo en dar resultados.

 

Sin embargo, este Sendero se conoce como ‘akalika’ al no tener un tiempo en que ocurren los resultados. Esto significa que da resultados inmediatos, muy cercanos a cuando ocurren. Los otros estados mentales tantos sanos como insanos no dan resultados inmediatos, sino luego de un tiempo.

 

El cuarto atributo es muy conocido y famoso. En pali ‘ehipassika’. El Dhamma es digno de la invitación de ‘venga y vea’. Significa que el Dhamma está disponible y que no hay secretos. Cualquier persona puede venir a ver por sí misma, escudriñarlo e investigarlo por sí misma. Se explica en el Comentario de que es merecedor de la invitación de ‘venga y vea’ porque existe y es puro. Una persona no podrá decir ‘venga y vea’ si dice que hay dinero u oro en un puño de la mano que está vacío. ¿Por qué? Porque no existe. Por otra parte una persona no puede, con el propósito de regocijar la mente presentando cosas bellas, decir ‘venga y vea’ el excremento y el orín aunque éstos fácilmente pueden ser encontrados y existen. Todo lo contrario, tendrán que ser cubiertos con hierba y hojas. ¿Por qué? Porque son impuros.

 

No podemos decir con respecto a algo que no existe ‘venga y vea’, sencillamente, porque no existe. Aunque exista, pero si no es bueno para ser visto o no es bueno para ser enseñado a la gente, no podemos decir ‘venga y vea’. De hecho, lo ocultaremos porque es muy impuro, lo esconderemos para que la gente no lo vea. El Dhamma existe y no es así. El Dhamma es puro y puede ser realizado por aquellos que hacen el esfuerzo necesario para practicar meditación. El Dhamma es tan puro como el disco de la luna llena en un cielo sin nubes, tan puro como una gema de agua en la blancura de la ropa. El Dhamma es ambas cosas, existente y puro. Por lo tanto merece la invitación de ‘venga y vea’.

 

Creo que no sólo con respecto al Dhamma, sino que toda religión dice ‘venga y vea’. ¿Cómo podríamos comprender que práctica debemos seguir cuando todos dicen ‘venga y vea’? Desde la perspectiva buddhista, un sendero no es bueno si cuando se sigue uno aumenta la codicia, el odio, el enojo y la ignorancia. Sería nuestro sendero si al seguirlo disminuyen los estados insanos o si somos capaces de erradicar totalmente de la mente estos estados insanos. Éste debe ser el criterio desde la perspectiva buddhista.

 

Es muy importante para las personas que practican meditación tener menos y menos impurezas. A veces, cuando una persona regresa de un retiro de meditación, hay quienes dicen que ha regresado con más codicia o que está más dispuesta al enojo. Quizás sientan celos de las personas que van a practicar meditación. Es importante, por esta razón, que las personas que mediten traten de controlar estas emociones y disminuyan lo más que puedan estos estados mentales insanos mediante la práctica meditativa. Pudiera  ocurrir que una persona, luego de seguir cierto sendero, se torne más codiciosa, más sujeta al enojo, más orgullosa o más celosa. Ése no sería el sendero para uno o para cualquier persona. Tratamos de eliminar estos estados mentales insanos o al menos disminuirlos mediante la práctica meditativa. Es incorrecto si se tiene más apego a alguna cosa, a éste método o aquel método. Practicamos la meditación vipassana para liberarnos del apego y otras impurezas mentales. No lo estaríamos haciendo correctamente si obtenemos más impurezas mediante la práctica, aun si fuese vipassana. Por lo tanto, debemos ser muy cuidadosos y tratar de eliminar estos estados mentales insanos.

 

Yo me sorprendí mucho cuando vi por primera vez los anuncios de los retiros de meditación. Éstos no son comunes en nuestros países a pesar de que es una especie de invitación de ‘venga y vea’. Los retiros y los centros de meditación no se anuncian en nuestros países. La gente simplemente sabe que existen y van a esos lugares a practicar meditación. Es muy diferente en este país (Estados Unidos de América). Aun hay que anunciar los retiros de meditación. Me dio un poco de vergüenza cuando vi los anuncios de nuestro retiro. Pensé: “¡Ah, tenemos que anunciarnos, qué vergüenza!” Pero luego pensé: “Ah, la manera de hacer las cosas en este país es diferente a la de nuestros países”. Así que puede que esté bien anunciarse. Sería otra manera de decir ‘venga y vea’.

 

El quinto atributo del Dhamma en pali ‘opaneyyika’. Eso significa que debe ser traído a uno mismo. Significa que debe ser inducido en uno mismo.  Debe ser despertado en uno mismo. Esto quiere decir que es valioso traerlo, inducirlo y despertarlo en uno mismo sin importar que nuestra ropa o que uno mismo esté en llamas. Aun si nuestra ropa está encendida, uno no trata de apagar el fuego sino que practica el Dhamma. Aun si la cabeza está encendida, uno no trata de apagar el fuego sino que practica meditación para liberarse de las impurezas mentales. Con respecto a un fuego ordinario, uno moriría solamente una vez, pero si uno no practica meditación uno moriría una y otra vez en el ciclo de renacimientos. Por lo que el Dhamma vale ser traído, inducido y despertado en nosotros mismos.

 

Debemos ser serios en la práctica del Dhamma. Hacer prioritaria la práctica para ir lo más lejos posible. Los Comentarios dicen que si nuestras ropas están en llamas no debemos prestarle atención y practicar meditación de tal manera que podamos iluminarnos y liberarnos de las impurezas mentales. Sería muy bueno si pudieran hacerlo a tal grado. Pero esto es difícil en la práctica. El Dhamma debe considerarse a este grado. En este grado vale ser traído y producido en uno mismo. Sólo cuando el Sendero y la Fruición son traídos a uno mismo es que se pueden erradicar las impurezas mentales. Sólo así se puede alcanzar la verdadera felicidad. Vale producir el Dhamma en uno mismo y hacerlo surgir sin prestarle atención a que estén en llamas la ropa o la cabeza.

 

La sexta característica en pali es ‘paccatam veditabbo viññuhi’. Esto significa que debe experimentarse por las personas sabias en su propia mente. Este Dhamma debe ser experimentado por los sabios, y no por aquellos que no lo son. Significa que no puede ser experimentado por aquellos que carecen del suficiente conocimiento o entendimiento. Por lo tanto debe ser experimentado por los sabios, cada uno en su propia mente. Este Dhamma puede ser experimentado por cada individuo en su propia mente. “El Sendero ha sido desarrollado. Se ha alcanzado la Fruición y se ha realizado la cesación”. De esta manera la persona debe realizar el Dhamma en su propia mente.

 

No sucede que cuando un preceptor desarrolla el Sendero su estudiante abandona sus impurezas, o alcance y descanse en el estado de tranquilidad debido al logro de la fruición por el preceptor, o realice el Nibbana que ha realizado su preceptor. Esto es muy importante. Significa que el maestro no puede transferirle sus logros a su estudiante. También significa que el estudiante no puede darle sus logros a su maestro. Un maestro no puede darle su ‘samadhi’ o concentración a su estudiante. También el maestro no puede obtener su ‘samadhi’ de su estudiante. Así que cada cual debe experimentar el Dhamma, cada cual por sí mismo, cada cual en su propia mente. Ésta es la razón por la cual no existe tal cosa como la transmisión de ‘samadhi’ de una persona a otra o la transmisión de algún logro espiritual de una persona a otra.  Esto es imposible de acuerdo a las enseñanzas theravadas. Cada cual debe realizarlo en su propia mente. Cada cual debe inducir los logros en su propia mente. Éstos no son transferibles.

 

El Dhamma no es visible como un adorno en la cabeza de otra persona, sólo es visible en la propia mente. Podemos tomar prestado un adorno de cabeza. Podemos tomarlo de otro y ponerlo en nuestra cabeza. Pero no podemos hacerlo así con la iluminación. No se puede tomar prestada la iluminación de otra persona.

 

En una ocasión un hombre me preguntó si nosotros transmitíamos el ‘samadhi’ a los estudiantes. Le dije: “No, no puedo hacerlo”. Es imposible de acuerdo a las enseñanzas. Si hubiese sido posible, entonces, el Buddha hubiese dado su ‘samadhi’ e iluminación a todos los seres porque el propósito de un Buddha es salvar a todos los seres posibles. Lo hubiese hecho así si hubiese podido salvarlos de esta manera. Ni siquiera un Buddha puede dar a otra persona su iluminación, sus logros, su concentración, su sabiduría. Ésta es la razón por la cual dijo: “Ustedes mismos deben hacer el esfuerzo. Los Tathagatas son sólo maestros”.

 

Así que de acuerdo a las enseñanzas de Buddha es imposible transferir algo de una persona a otra. La concentración debe ser alcanzada por uno mismo. Está en nuestra mente. Nadie puede entrar en nuestras mentes para colocar la concentración o llevarse las impurezas mentales. Tenemos que hacerlo nosotros mismos porque son nuestras impurezas, porque es nuestra concentración.  Tenemos que hacerlo nosotros mismos. No puede ser transferido o transmitido.

 

El Dhamma enseñado por el Buddha –los Cuatro Senderos, las Cuatro Fruiciones y el Nibbana– debe ser experimentado por las personas sabias, cada cual en su propia mente.  No puede ser transferido.

 

Éstas son las seis cualidades del Dhamma. Cuando decimos: “Voy al Dhamma por refugio”, esto significa el Dhamma que posee estas seis cualidades. Tomamos este Dhamma como nuestro refugio, es decir, como nuestra guía espiritual para alcanzar el Nibbana.

 

Nos acercamos al Buddha a través del entendimiento y la experiencia del Dhamma. El Buddha ya no está. No podemos hablar con Él. No podemos, de hecho, verlo. Así que nuestro acercamiento al Buddha es a través de sus enseñanzas, a través del Dhamma. Así que leemos libros, escuchamos charlas y así llegamos a comprender el Dhamma. Practicamos y, entonces, comprendemos aún más. Mediante el entendimiento del Dhamma nos acercamos a Buddha.

 

Existe este dicho en Myanmar (antiguamente Birmania): “Si te gusta el hombre, te gustarán sus enseñanzas”. Creo que es al reverso. Si te gusta el Dhamma, sus enseñanzas, te gustará la persona. Primero entendemos el Dhamma, entonces, nos gustará el Buddha. Tendremos confianza en Él. Tendremos admiración hacia Él. Sólo mediante la práctica es que podremos, verdaderamente, admirar y confiar en el Buddha. De otra manera nuestra devoción hacia Él será muy frágil. Es necesario practicar el Dhamma de manera que tengamos una convicción sólida, una firme confianza en el Buddha. Mediante la experiencia del Dhamma nuestra convicción, devoción y confianza en el Dhamma será muy fuerte. Así que es a través del Dhamma que nos acercamos al Buddha y logramos entenderlo. Nosotros los buddhistas cada día decimos, “Voy por refugio al Dhamma” (en pali ‘Dhammam saranam gacchami’).

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* Por Venerable U Silananda. Traducción española por Ronald Martínez-Lahoz. Este material puede ser reproducido para uso personal, puede ser distribuido sólo en forma gratuita. ©CMBT 2000. Última revisión viernes, 08 de septiembre de 2000. Fondo Dhamma Dana.