DHANIYA SUTTA

(Sn, i, 2)

 

Traducción directa del pali al español por Marco Antonio Montava Belda

 

 

 

Comentario preliminar del sutta

 

 

El Dhaniyasutta empieza con las palabras “Tengo arroz cocido...”. ¿Cómo ocurrió todo? Sucedió que el Bienaventurado residía en Sāvatthī. En aquel tiempo el ganadero Dhaniya vivía en la ribera del río Mahī y se dedicaba a la ganadería de reses vacunas.

 

En una existencia anterior Dhaniya había seguido las enseñanzas del Buddha Kassapa y donó alimentos para el Sangha día tras día durante veinte mil años. Debido a ello renació en el plano de los Devas y permaneció allí durante el intervalo de tiempo que hay entre la aparición de dos Buddhas. En tiempos de nuestro Buddha Gotama, en el centro del país de los Videhas, en la región de las montañas, existía una ciudad llamada Dhammakoranda. En aquel lugar, él renació como hijo de un millonario y subsistía mediante un rebaño de ganado vacuno. Habitualmente tenía treinta mil cabezas de ganado; veintisiete mil vacas que le proveían de leche.

 

Los que se dedicaban a la ganadería no tenían una residencia regular. Durante los cuatro meses de la estación lluviosa vivían en tierras secanas y en los ocho meses restantes vivían en lugares donde se pudiese obtener hierba y agua con facilidad; estos lugares son en la orilla de un río o en la orilla de un lago.

 

Entonces Dhaniya, en la estación de las lluvias, salió del poblado donde vivía en busca de un lugar adecuado para las vacas. Llegó a donde el gran río Mahī se divide, discurriendo por una parte el Mahī Oscuro y por otra el propiamente dicho Gran Mahī, fluyendo para reunirse de nuevo corriente abajo cerca del océano. En el interior del islote dejado por los dos ríos, allí entró, construyó una vivienda y un cobertizo para los terneros, y estableció su residencia. Tenía sus siete hijos, siete hijas, siete nueras y muchos trabajadores.

 

Los que se dedican a la ganadería conocen los indicios que presagian lluvia. Cuando los pájaros hacen sus nidos en la parte más alta de los árboles y los cangrejos cierran las entradas de su madriguera cercanas al agua para utilizar las entradas próximas a tierra, entonces dicen que aparecerá abundante lluvia. Pero cuando los pájaros hacen sus nidos en lugares bajos sobre la superficie del agua y los cangrejos cierran las entradas cercanas a tierra para utilizar las entradas próximas al agua, entonces dicen que vendrá un período de sequía.

 

Entonces, Dhaniya, aproximándose la estación de las lluvias, observó signos que presagiaban abundante lluvia y salieron del interior del islote hacia la otra ribera del Gran Mahī. En previsión de que podría llover durante siete semanas y para que el agua no inundase lo suyo, construyó una cabaña hecha de cañas, cercó todo el alrededor, construyó cobertizos para los novillos y se arregló la vivienda. Entonces juntó hierbas, ramas y troncos y reunió a todos, esposa, niños y trabajadores y prepararon muchos tipos de comida y alimentos mientras iban apareciendo cúmulos de nubes por los cuatro puntos cardinales.

 

Mandó ordeñar las vacas y refugiar los terneros en el cobertizo para terneros, ordenó hacer humo para las vacas en los cuatro puntos cardinales, alimentar a todos los que le acompañaban y mandó encender lámparas por aquí y por allá. Habiendo ordenado hacer todo lo que debía hacerse, se alimentó a sí mismo con arroz con leche y se acostó en una gran cama. Habiendo visto su propia grandeza y majestad, permanecía satisfecho. Estando acostado en la cama escuchó el trueno que anuncia la lluvia y pronunció esta expresión de satisfacción: “Tengo arroz cocido, leche ordeñada…” (pakkodano duddhakhīro 'ham asmi), y así es como empieza el sutta.

 

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Homenaje al Sublime, el Arahant, el Perfectamente Iluminado.

 

1. Capítulo de la serpiente (Uragavagga)

 

2. Dhaniyasutta

 

 

(Dhaniya) :                      Tengo arroz cocido, leche ordeñada, (así dijo el pastor Dhaniya)

en las cercanías de la orilla del río Mahī vivo con mis semejantes,

la choza está techada, el fuego encendido,

por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

 

(El Bienaventurado) :      Yo soy aquel sin enojo, libre de obstrucciones, (así dijo el Bienaventurado)

en las cercanías de la orilla del río Mahī pernocto por una noche,

la choza está descubierta, el fuego extinto,

por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

 

(Dhaniya) :                      No hay tábanos ni mosquitos,

las vacas pacen en prados de abundante hierba,

(y) soportarían la lluvia que viniese,

por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

 

(El Bienaventurado) :      La balsa es sólida y está bien preparada,

habiendo atravesado el torrente, he llegado a la otra orilla,

(y ya) no es necesaria la balsa,

por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

 

(Dhaniya) :                      Mi mujer es leal y no es ávida,

durante mucho tiempo ha convivido (conmigo) agradablemente,

(y) nunca le he oído decir nada perverso,

por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

 

(El Bienaventurado) :      Mi mente es dócil y está liberada,

durante mucho tiempo ha sido adiestrada y bien domada,

de modo que no hay maldad en mí,

por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

 

(Dhaniya) :                      Yo soy uno que se mantiene con sus ingresos,

mis hijos están sanos y junto a mí,

(y) nunca les he oído decir nada perverso,

por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

 

(El Bienaventurado) :      Yo no soy el siervo de nadie,

con lo que he alcanzado deambulo por todo el mundo

(y) no hay necesidad de (ningún) salario,

por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

 

(Dhaniya) :                      Tengo terneros y tengo novillos,

tengo vacas preñadas y vacas criando,

y también tengo aquí un toro principal, señor del rebaño,

por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

 

(El Bienaventurado) :      No tengo terneros y no tengo novillos,

no tengo vacas preñadas ni vacas criando,

ni siquiera tengo aquí un toro principal, señor del rebaño,

por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

 

(Dhaniya) :                      Las estacas están clavadas y fijadas,

las sogas de esparto (son) nuevas y bien hechas,

ni siquiera los novillos serán capaces de cortar(las),

por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

 

(El Bienaventurado) :      Habiendo cortado las ataduras como un toro,

habiendo destrozado las enredaderas como un elefante,

nunca volveré a ser concebido en un vientre,

por tanto si lo deseas, ¡oh cielo!, llueve.

 

En aquel momento descargó una fuerte tormenta,

anegando las tierras altas y las bajas,[1]

(y) habiendo oído la lluvia del cielo,

Dhaniya dijo lo siguiente:

 

“Realmente nuestro beneficio es inmenso,

(para) nosotros que hemos visto al Bienaventurado.

Nos acercamos a ti por refugio, ¡tú que posees visión!,

sé nuestro maestro, ¡oh Gran Sabio!

 

Mi esposa y yo, obedientes,

practicaremos la vida santa en la presencia del Buddha.

Que surja en nosotros el cese del Sufrimiento,

el otro lado del nacimiento y la muerte.”

 

(Māra) :                           El que tiene hijos se deleita en los hijos (así dijo Māra, el Maligno)

el que posee vacas se deleita en las vacas,

ciertamente los deseos[2] son el deleite del hombre,

aquel que está libre de deseos en verdad no se deleita.

 

(El Bienaventurado) :      El que tiene hijos se aflige en los hijos (así dijo el Bienaventurado)

el que posee vacas se aflige en las vacas,

ciertamente los deseos son la aflicción del hombre,

aquel que está libre de deseos en verdad no se aflige.

 

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Nota: Al final del discurso del Bienaventurado, Dhaniya y su esposa entraron en la Orden y después se convirtieron en Arahants.

 

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* Traducción directa del pali al español por Marco Antonio Montava Belda. Referencia Suttanipata-pali (Sn, i, 2). La fuente usada es "Times New Roman" que contiene algunas de las marcas diacríticas de la Lengua Pali; las demás marcas diacríticas no disponibles en esta fuente han sido reemplazadas con letras normales. Este material puede ser reproducido para uso personal, puede ser distribuido sólo en forma gratuita. ©CMBT 2002. Última revisión jueves, 06 de febrero de 2003. Fondo Dhamma Dana.




[1] De este verso y de la siguiente petición al Buddha por parte del pastor, se sobreentiende que Dhaniya y su esposa pierden todas sus posesiones a causa de la fuerte tromba de agua.

[2] pertenencias, posesiones, vínculos, pasiones, lazos, anhelos, apegos.