CLARIDAD DE ENTENDIMIENTO IV*


VENERABLE U SILANANDA

Traducción Española por Ronald Martínez Lahoz

 

Una persona puede experimentar dolor si permanece sentado por mucho tiempo con sus brazos y piernas dobladas o estiradas. No podrá concentrarse si el dolor es más de lo que puede tolerar, y su meditación colapsará por lo que no podrá obtener ningún resultado o beneficio de la práctica. Pero no experimentará dolor si dobla o estira sus extremidades en los momentos adecuados (en los momentos correctos para estirar o doblar las extremidades). Podrá concentrarse si está cómoda y no hay dolor. Obtendrá resultados de su práctica al desarrollar su meditación. Esto se conoce como entendimiento del propósito y del no propósito al doblar y estirarse.

Es necesario un poco de comodidad para practicar meditación. No es necesario sufrir sin razón. Así que si una persona ha estado sentada por un largo período de tiempo y siente un verdadero dolor, y éste se convierte en un obstáculo para la meditación, entonces puede hacer cambios en su postura. De esta manera podrá aliviar el dolor y practicar meditación. Se debe seguir el camino del medio. La persona no debería doblarse o estirarse tan pronto surja una sensación poco placentera. Debería doblar o estirar los brazos o los pies sólo cuando el dolor se torna insoportable y se convierte en una obstrucción para la meditación.

Lo próximo es claridad de entendimiento de lo conveniente en el doblar y estirarse. Si la persona se dobla o se estira en el momento incorrecto pueden ocurrir consecuencias indeseables, aunque exista un propósito y sea beneficioso. Hay una historia que se presenta en los Comentarios. En la terraza de un gran lugar de veneración de reliquias, las monjas jóvenes, sentadas en la parte de atrás, escuchaban a los monjes jóvenes practicar la recitación de las enseñanzas. Ocurrió que un joven monje, al estirar su brazo, hizo contacto físico con una joven monja. Este sólo hecho produjo que se convirtiera en una laico. Quizás lo que hizo fue estirar su mano hacia atrás y tocar a la monja. Por este hecho, el entrar en contacto físico con una mujer, se hizo un laico. Esto significa que establecieron una relación y abandonaron la orden. Desarroparse de monje es equivalente a algo muy peligroso para la vida. Es algo muy serio.

Otro monje, al estirar su pie, alcanzó un fuego y su pie se quemó hasta el hueso. Tal parece que era un monje muy descuidado pues si el pie se quemó hasta el hueso debió de haber sido un gran fuego. Él no estaba consciente de este gran fuego. A otro monje lo mordió una serpiente venenosa al éste estirar su pie hasta alcanzar un hormiguero. Debió de morir al ser mordido por una serpiente venenosa. Otro estiró su brazo hasta descansarlo en el poste de una tienda hecha de soga. El monje estiró su mano hasta el poste y una serpiente de franjas, que se encontraba en el poste, lo mordió en la mano. Quizás no murió pero sufrió algún dolor porque este es un tipo de serpiente que no es muy venenosa.

Se debe ser cuidadoso al estirar o doblar las extremidades de manera que no se sufra de dolor o hasta la pérdida de la vida debido a una conducta descuidada. Esto es claridad de entendimiento de lo conveniente. Es decir, si es conveniente o no doblarse o estirarse en ciertos momentos o lugares específicos.

Se ilustra la claridad de entendimiento de dominio mediante la historia de un monje con mucha antigüedad. La claridad de entendimiento de dominio se refiere a la práctica de la meditación. Así que emplear la atención cada vez que uno se dobla o estira se conoce como claridad de entendimiento de dominio.

Había este gran anciano que estaba sentado en su alcoba diurna. Mientras hablaba con su discípulo residente dobló rápidamente su brazo. Entonces regresó su brazo a la posición en que se encontraba originalmente y lo dobló lentamente. El discípulo lo interrogó: “Reverendo señor, ¿por qué después de doblar rápidamente el brazo, y colocarlo en la posición en que se encontraba originalmente, usted lo dobló lentamente?” “¿Por qué colocó su brazo en el lugar original y lo volvió a doblar?”

Entonces, el anciano dijo: “Amigo, desde que comencé a practicar la atención en la meditación nunca he doblado mi brazo sin atención. Mientras hablaba contigo olvidé la atención y lo doblé sin atención. Ésta es la razón por la cual llevé el brazo a su lugar y lo volví a doblar.” Entonces, el discípulo dijo: “Muy bien reverendo señor, así es que debe ser un monje.”

Así que una persona debe practicar meditación de manera que no falle en estar en atención en cualquier momento en que doble o estire las extremidades, brazos o pies. Esto es claridad de entendimiento de dominio en doblar y estirarse. Significa aplicar la atención en el doblar o estirar de las extremidades.

Ya sabemos lo que es la claridad de entendimiento de lo no ilusorio. No hay un alma que se doble o estire, sino la difusión del proceso de oscilar el cual siempre ocurre. Mediante la difusión del elemento aire que surge de la actividad mental, ocurre el doblar y el estirar. Es como mover las piernas y las manos cuando se halan los cordones de una marioneta. No hay alma, ser o lo que sea que se doble o estire, sino la difusión del elemento aire causado por la intención de doblarse y estirarse. No es un yo lo que hace posible el doblarse.

El Comentario dice: “...ver con claridad y sin confusión que en la acción de doblarse o estirarse no existe nada más que la intención de doblarse o estirarse y el doblarse y estirarse.” Es decir, no hay nada por encima de la intención y las propias acciones. “No hay alma, entidad permanente, yo, persona o individuo que se doble o estire.” Verlo de esta manera se conoce como claridad de entendimiento de lo no ilusorio en el doblar y estirarse.

Debemos comprender las cuatro clases de claridad de entendimiento en el doblar y estirarse: claridad de entendimiento de propósito, conveniente, dominio y no ilusorio. Esta oración no es difícil de comprender. Debemos practicar meditación de manera que podamos alcanzar el estado de claridad de entendimiento de lo no ilusorio. Debemos aplicar la atención cada vez que nos doblamos y estiramos. Debemos practicar la meditación de la atención de manera que madure la claridad de entendimiento de dominio. Entonces, podremos alcanzar el próximo estado que consiste en la claridad de entendimiento de lo no ilusorio.

Debemos ver esto cada vez que nos doblamos o estiramos. Al principio sólo veremos el doblar y el estirarse sin ver la intención que le precede. Pero más adelante podremos ver la intención que precede. También Mahasi Sayadaw dijo que estaremos conscientes de la conciencia de doblar y estirarse. Luego de verla la intención y la acción con claridad sin confundir una con otra, veremos que sólo existen estas dos o tres cosas en la acción de doblarse - la intención, el doblarse, y la conciencia de doblare. Aparte de estas tres no hay un yo, alma o lo que sea. Creo que habremos perfeccionado la claridad de entendimiento en el doblar y estirarse cuando lo vemos de esta manera. Debemos intentarlo si aún no hemos alcanzado esta etapa y esforzarnos en la claridad de entendimiento de dominio de manera que podamos alcanzarla.

La próxima es claridad de entendimiento en llevar el hábito. Como este fue un discurso ofrecido a los monjes, Buddha habló sobre cómo llevar el hábito, tomar la vasija, etc. Pero este discurso puede aplicarse también a las personas laicas. Los monjes deben aplicar la claridad de entendimiento al llevar el hábito y usar la vasija. El propósito de llevar el hábito y usar la vasija es ir a mendigar para buscar alimentos. Cuando se usa el hábito se debe reflexionar: “Yo uso el hábito para ningún otro propósito que no sea evitar que penetre el frío, el calor, los insectos que puedan picarme, sencillamente, para cubrirme.” Éste es el propósito por el cual los monjes llevan el hábito. Así que no lo usan para embellecerse y enorgullecerse, sino para protegerse del frío, calor, insectos, etc. Se espera que un monje haga esta reflexión cada vez que se pone su hábito. Si olvida hacerla cada vez que toma su hábito, entonces debe hacerla por lo menos una vez al día.

En cuanto a qué es lo conveniente y no conveniente se dice en el Comentario lo siguiente: “La ropa delicada es conveniente para la persona que naturalmente tiene un cuerpo caliente, y la ropa fina para aquella que es sensible al calor. También la ropa fina es conveniente para la persona físicamente débil.” En tiempos pasados los hábitos se hacían de ropa gruesa. Se tornaban muy pesados si se hacían con doble capa. Si el monje se mojaba, el hábito se volvía tan pesado que necesitaba cargar un palo sobre sus hombros para poder caminar con él. Estos hábitos no son como los de hoy día. Hoy día son delicados y finos. Uno puede obtener hábitos gruesos o finos. En los tiempos pasados había que aceptar lo que se daba. Si ocurría que uno obtenía un hábito grueso, si lo alcanzaba la lluvia, había que cargarlo en los hombros. No es conveniente usar un hábito grueso o pesado. Pero si uno es sensible al frío, entonces es conveniente un hábito grueso o con doble capa.

Tampoco es conveniente un hábito gastado. Un hábito viejo y deteriorado no es conveniente porque se convierte en un impedimento. Hay que remendarlo, coserlo y arreglarlo. Habrá que quitarle tiempo a la práctica de meditación. Además, no es conveniente un hábito que esté gastado, remendado, cuyos remiendos se puedan soltar y con rotos en distintos lugares.   También son obstáculos los hábitos que puedan estimular la codicia en los ladrones como los de seda, lino fino y materiales semejantes. Un hábito de seda es muy caro. Cuando los ladrones lo ven, pueden desearlo. Las cosas costosas estimulan la codicia en los ladrones. Así que un hábito de seda no es conveniente para una persona que vive sola. Por lo tanto, la seda, el lino fino y materiales semejantes no son convenientes para las personas que viven solas en los bosques porque tales hábitos pueden causar la pérdida de la ropa o la vida. El monje puede ser asesinado por ladrones que quieran su hábito. Podría estar bien si el monje vive en un monasterio con muchos monjes.

Está claro que no es conveniente un hábito que se ha obtenido por medios no adecuados. Significa que se adquiere un hábito mediante formas incorrectas de medios de vida. Los monjes deben tener un medio de vida pura. No pueden pedirle cosas a las personas laicas si éstas no los han invitado. Tampoco pueden adivinarles el destino o darles medicinas. Los monjes son diferentes y deben ser muy cuidadosos en las cosas que hacen porque puede interpretarse que desean algo a cambio. Es como hacer algo por paga. Se dice que tales cosas son formas incorrectas de ganarse la vida. No es conveniente que un hábito se adquiera mediante estas de medios de vida incorrectos.

El monje, por ejemplo, puede predecir la fortuna. Entonces, la persona se pondrá contenta con él, y le ofrecerá un hábito. Esto no es conveniente para el monje. Tampoco es conveniente un hábito que disminuye lo bueno y aumenta lo malo en aquél que lo usa. Es decir, si aumentan las conciencias insanas (akusala) mientras se usa el hábito, entonces no es conveniente su uso. Tampoco es conveniente si disminuyen las conciencias sanas (kusala) mientras se usa. Por ejemplo, un monje podría estar apegado al uso de un hábito muy lujoso. Esto significa que las conciencias insanas aumentarán en él. Ese hábito no sería conveniente para él. Por lo tanto, hay hábitos que convienen y hábitos que no convienen.

¿Qué es claridad de entendimiento de dominio? Es no abandonar la meditación. Es decir, estar en atención cuando se usa el hábito, se toma la vasija, etc. Entonces, cuando madura la práctica meditativa la persona alcanza el próximo estado, la claridad de entendimiento de lo no ilusorio, de la visión cabal. No hay un ‘alma’ que se arrope con el hábito. El arroparse con el hábito ocurre solamente mediante el movimiento que nace de la actividad mental. El cuerpo se mueve cuando un monje se pone un hábito. Este movimiento es causado por el elemento aire que a su vez ha sido causado por el deseo de vestirse. Sólo existe el deseo o la intención de usar el hábito, y su uso. Por lo que no hay internamente un ‘alma’ etc. El hábito no tiene el poder cognitivo ni tampoco el cuerpo. Es decir, ni el hábito ni el cuerpo tienen este poder de percepción. El hábito no está consciente del hecho de que está arropando el cuerpo ni tampoco el propio cuerpo piensa que está siendo arropado por el hábito. El cuerpo no sabe que el hábito lo está arropando, y el hábito no sabe que está arropando al cuerpo. Sólo hay elementos vistiendo una pila de elementos.

El hábito está hecho de cuatro elementos y el cuerpo de más de cuatro. Así que elementos visten un montón de elementos de la misma manera que se cubre con un pedazo de tela una figura tallada o se cubre una muñeca con un trozo de tela. La muñeca no conoce el vestido y éste no sabe que está en la muñeca. Así que no hay razón para estar alegre por obtener un hábito muy fino. Tampoco hay razón para estar deprimido por haber adquirido un hábito que no es fino. No es para alborozarse o deprimirse si se ha adquirido un buen o mal hábito. Sea bueno o malo es sólo un montón de elementos materiales. Los Comentarios explican esto mediante un símil. Algunas personas honran con guirnaldas, perfumes, inciensos y otros objetos semejantes a los hormigueros en donde habitan las cobras o los árboles, etc. Otras maltratan estos lugares. Ni los hormigueros ni los árboles venerados ni otras cosas afines se alborozan o se deprimen por los buenos o malos tratos. De igual manera no debe haber ninguna alegría cuando se recibe un buen hábito ni depresión cuando se recibe uno inadecuado. Este tipo de reflexión previa es lo que se denomina claridad de entendimiento de lo no ilusorio. Así que pensar de esta manera se conoce como claridad de entendimiento de lo no ilusorio. No importa que la persona se vista o se desvista, debemos comprender que el cuerpo no sabe acerca de la ropa y ésta no sabe nada acerca del cuerpo. Son sólo elementos puestos en un montón de elementos. No hay un ‘alma’ o cosa semejante en la acción de vestirse o de arroparse con un hábito.

Con respecto a la vasija debemos señalar que es la única propiedad de un monje. Si tiene vasija, entonces podrá ingerir comida. Así que la vasija es una propiedad preciada. La claridad de entendimiento de propósito se comprende por los beneficios que se obtienen con la conducta de la persona que toma la vasija, y tranquilamente piensa: “Obtendré alimentos al salir a mendigar con ésta.” Tomar la vasija tiene el propósito de ir a mendigar para obtener alimentos. Pero cuando una persona va a mendigar debe hacerlo tranquilamente. No debe caminar rápidamente. Debe ir dignamente. Así que se toma la vasija con el propósito de obtener comida. Aquí tampoco es conveniente que una persona delgada o físicamente débil cargue con una vasija pesada. Tampoco es conveniente una vasija remendada con fibras en cuatro o cinco lugares. Las vasijas están hechas de barro o hierro y se agrietan con el tiempo. Tan pronto aparece la grieta el monje no debe descartarla sino remendarla con fibras. Si la grieta es muy profunda deberá hacerle otro remiendo o atadura. Puede llegar hasta cinco. Una vez que hay cinco remiendos en la vasija, entonces podrá buscarse una nueva. De lo contrario deberá usar la vieja. Pero cuando hay muchos remiendos se hace muy difícil limpiar la vasija. Cuando esto ocurre no es conveniente para un monje que practica la meditación porque tiene que invertir mucho tiempo limpiándola. Así que una vasija que tiene remiendos en cuatro o cinco lugares, y es difícil de lavar, no es conveniente porque requiere mucho tiempo para poder limpiarse. En fin, no es conveniente una vasija difícil de lavar.

Los monjes deben ser muy pulcros. Se comete una ofensa si se deja alguna partícula de comida en la vasija y ésta se mezcla con la comida que se obtiene al mendigar la mañana del próximo día. Así que debe limpiar muy bien su vasija. Por lo que no es conveniente una vasija difícil de limpiar y lavar. Tampoco es conveniente, por las mismas razones ofrecidas en torno a los hábitos de seda, lino fino, etc., una vasija que brilla como joya y es, por lo tanto, capaz de incitar la codicia de otros. En ocasiones hay vasijas muy bien hechas, brillantes como joyas y que estimulan la codicia en los demás o los ladrones. Éstas no son convenientes porque pueden ser la causa de daño a la vida del monje o porque puede ser robada. No es conveniente una vasija brillante como gema, costosa y codiciada por los demás. Tampoco, definitivamente, es conveniente una vasija obtenida mediante medios incorrectos de vida. Tampoco son convenientes las vasijas mediante la cual aumentan las conciencias insanas o cuando su uso causa que disminuyan las conciencias sanas. Todos los demás tipos de vasijas son convenientes. Esto es claridad de entendimiento de lo conveniente en tomar la vasija.

Es claridad de entendimiento de dominio practicar meditación cuando se toma la vasija. Aquí ocurre la visión interna de que no hay nadie tomando la vasija. Sólo hay la difusión del elemento aire cuando se toma la vasija. La vasija y las manos no pueden pensar. La vasija no puede estar consciente que está siendo tomada por las manos y las manos no están conscientes que están tomando la vasija. Sólo hay elementos tomando un montón de elementos.    Se dice en el Comentario que es comparable con agarrar con tenazas un envase que está caliente, al rojo vivo. Se conoce como claridad de entendimiento de lo no ilusorio si se reflexiona de esta manera. Al tomar una vasija sólo hay la intención de tomar la vasija y la acción de tomar. Sólo estas dos cosas. Aparte de éstas no hay nada que podamos llamar ‘alma,’ ‘ser,’ ‘persona’ o ‘yo,’ etc. La mano no sabe que ha tomado la vasija y la vasija no sabe que ha sido tomada por la mano. Sólo hay elementos tomando un montón de elementos. En el Comentario se explica con otro símil que los monjes no deben alegrarse o deprimirse porque obtienen una buena o mala vasija. Cuando las personas benevolentes observan los desafortunados en un refugio, a aquellos que han perdido manos o pies y tienen heridas abiertas ensangrentadas llenas de pus y gusanos, les ofrecen vendajes y frascos de medicinas. Algunos de los desafortunados obtendrán vendajes gruesos y envases no muy bonitos. Otros recibirán vendajes finos y envases bonitos. Ningunos de los que sufren se sentirá gozoso o deprimido por el tipo de vendaje o envase recibido. A ellos no les interesa el envase. Lo que les interesa es obtener algo para cubrir sus heridas y poder tomar la medicina. El monje, que considere su hábito como un vendaje, su vasija como un envase de medicina y la comida mendigada como medicina, debe ser considerado como la persona que está dotada con la comprensión más elevada de lo no ilusorio. Obtener una vasija sirve el propósito de conseguir comida. Usar un hábito tiene solamente el propósito de mantener el calor, evitar el frío etc. No hay ningún otro propósito. Cuando el monje comprende de esta manera se dice que ha alcanzado la claridad de entendimiento de lo no ilusorio con respecto a usar el hábito y tomar la vasija.

Una persona que medita debe practicar la atención cada vez que se viste o desviste, toma platos, vasijas o cacerolas, etc. Debe practicar la atención de manera que pueda alcanzar la claridad de entendimientos de lo que es la realidad de usar el hábito y tomar la vasija. La sección siguiente trata acerca de comer, beber, morder y saborear. En pali se usan cuatro palabras siempre que hay algo de comer o beber. Una es comer. Comer significa comer arroz o alguna comida suave. Beber es beber líquidos. También está la palabra morder. Algunas comidas las ingerimos masticando como algunos bizcochos o comidas duras. Hay otra palabra que se traduce como saborear. No sé si está correcta. Aquí saborear significa saborear la miel, melaza, etc. De hecho esta palabra se traduce en Myanmar como lamer. Se come miel y melaza lamiendo. Por lo tanto, existe el comer, beber, morder y lamer. Son las cuatro acciones relacionadas con comer. ¿Cuál es el propósito de comer? No se come por deporte, intoxicación, adorno o para rellenar partes escuálidas del cuerpo. Se come con el fin de mantenerse saludable de manera que podamos practicar las enseñanzas de Buddha. Este es el propósito, no es para divertirnos, fortalecernos o vanagloriarnos. Es sólo para mantenernos vivos para practicar las enseñanzas de Buddha.

Lo próximo es la conveniencia de la comida. No son convenientes los alimentos que causen malestar a la persona a quien se le ha dado. No es conveniente la comida que causa malestar. Si al comer ciertos alimentos la persona se siente bien, entonces esos alimentos son convenientes. Puede tener cualquier gusto, calidad o ser fina, amarga, dulce, o cualquier otra cosa. Si causa malestar, entonces no es conveniente. Hay unas clases de alimentos que son definitivamente no convenientes como los que se adquieren mediante medios de vida incorrectos. Hay muchos trucos conocidos por los monjes mediante los cuales pueden lograr obtener algo de las personas. Si un monje recurre a algunos trucos y obtiene algo de comer, entonces esa comida es considerada obtenida mediante formas incorrectas de medios de vida. A veces un monje no mendiga directamente comida, pero puede insinuar algo de manera que la persona se sienta obligada a dárselo. Si quieren conocer estos trucos pueden leer el Visuddhi Magga.1 No son convenientes los alimentos adquiridos mediante formas incorrectas de medios de vida como tampoco los que causan la disminución de las conciencias sanas y aquellas que aumentan las conciencias insanas.  Si al ingerir ciertos alimentos disminuyen las conciencias sanas, entonces esta comida no es conveniente. Es conveniente la comida que no causa la reducción de la conciencias sanas ni el aumento de las insanas.2 Esto es la claridad de entendimiento de lo conveniente.
Lo próximo es la claridad de entendimiento de dominio. Se refiere a emplear la atención cuando se está comiendo. Damos explicaciones detalladas cuando instruimos acerca de la meditación comiendo. Pueden pensar que es demasiado o que es un invento de los maestros modernos. Pero esto no es cierto. El Comentario dice lo siguiente con respecto a esto: “No existe internamente alguien que coma y que llamemos ser. Mientras se está sentado existe el recibir la comida en la vasija mediante la difusión del proceso de oscilación originado únicamente de la actividad mental.” Existe el recibir la comida en la vasija. “Existe el descenso de la mano en la vasija mediante la misma difusión del proceso de oscilación originado de la actividad mental.” Ahora es que se va a comer. “Y está el juntar convenientemente la comida.” En el Oriente se come con las manos. Se coloca la mano en la vasija, se tomar un poco de arroz y se convierte en una bola. “Debido a la difusión del elemento aire es que ocurre el elevar de la vasija los montones de comida y abrir la boca. Nadie abre la quijada con una llave o con una herramienta. Ocurre esta acción de poner la comida amontonada en la boca solamente mediante la difusión del elemento aire nacido de la actividad mental.”

Y añade el Comentario: “Entonces, está la acción de masticar con los dientes superiores e inferiores que funcionan como un mortero. Además está la actividad de la lengua, la cual es comparable con la mano que recoge y junta el material machacado.” Vemos, por lo tanto, que en la boca se trabaja moliendo y con las funciones de mortero y de la mano. “De esta manera se mezcla la comida con la delgada capa de saliva que se encuentra al final de la lengua.” Esto significa en la punta de a lengua. “Y se mezcla con la gruesa capa de saliva en la base de la lengua.” Así que la comida se mezcla con la saliva. “Nadie con cuchara o cucharón coloca en el estómago la comida que se encuentra en el mortero de los dientes inferiores, revuelta por la lengua, mojada por la saliva y triturada por el machacador de los dientes superiores.” Se traga y va al estómago. “Se mueve sólo mediante el proceso de oscilar.” “No hay nadie adentro que esté cargando cada montoncito que entra con una esterilla de paja.” Es el proceso de oscilar y no hay nadie que acepte los montoncitos según entran. “Cada montoncito está ahí mediante el movimiento oscilatorio.” “No hay nadie parado ahí cocinando cada montoncito que haya puesto el horno o encendido el fuego.” Es decir, nadie está cocinando la comida en el estómago. “Sólo mediante el proceso del elemento fuego es que las pilas de comida maduran.” “No hay nadie que expulse cada pila con un palo.” “Sólo el proceso oscilatorio expulsa la comida digerida.”

Esto se explica con muchos detalles en el Comentario. Por esta razón, cuando ofrecemos instrucciones, lo hacemos en forma detallada - tomando la comida, llevándola a la boca, colocándola en la boca, masticándola, tragándola. Todas estas actividades deben hacerse completamente conscientes y en atención. Cuando aplicamos intensa atención a la actividad de comer podremos observar que una intención precede a cada acción. Y que sólo existe la acción, y no hay nadie, un alma (atta) que realiza estas actividades. Sólo existen los elementos que realizan estas actividades con la ayuda de los elementos aire, tierra, agua o fuego. También el Comentarios explica que el elemento aire es el que mueve hacia adelante o de lado a lado. El elemento tierra carga, vira, pulveriza y remueve los líquidos. El elemento agua moja y mantiene la humedad, y el elemento fuego madura o cocina, y digiere la comida que entra. Existe otro elemento, el elemento espacio. El espacio sirve de camino para la entrada de la comida. Si no hay espacio la comida no podrá entrar. Sirve de avenida para la comida. También está la consciencia sobre el tipo correcto. Esto se explica en los Comentarios por medio de seis elementos. Estamos familiarizados con cuatro, pero hay dos más. Uno es el espacio (akasa) y el otro es la conciencia (viññana). Se dice que una persona esta compuesta de estos seis elementos: tierra, agua, fuego, aire, espacio y conciencia. Lo que llamamos persona, hombre o mujer es solo un paquete de estos seis elementos.

De acuerdo con este tipo de reflexión deberemos comprender la claridad de entendimiento de lo no ilusorio. Reflexionamos de esta manera cuando alcanzamos la claridad de entendimiento de lo no ilusorio. Así que aquí cierto tipo de reflexión o de pensamiento. Además en el Comentario se dice que la claridad de entendimiento de lo no ilusorio puede comprenderse también mediante la reflexión de lo desagradable o repugnante de la comida. Esta reflexión se enseña en un capítulo del Visuddhi Magga. Un monje debe reflexionar de diez maneras distintas sobre lo desagradable de la comida. La primera es la necesidad de ir por ella. Debe ir al poblado para conseguirla. Buscarla y el proceso de comerla es una reflexión. El recibirla en el recipiente es otra reflexión. Significa que después de comerla, se mezcla con la bilis y otros jugos en el estomago. Entonces, la barriga- el estómago- es el recipiente en donde se coloca. Ese lugar nunca ha sido limpiado ni una sola vez en el transcurso de la vida. Si la persona tiene cien años, entonces es un lugar que nunca se ha limpiado en cien años. La comida es colocada ahí.

Otra reflexión es acerca de la comida sin digerir. Significa que la comida sin digerir en el estómago tiene un apariencia de suciedad. Entonces, cuando es digerida se convierte en otra cosa. Así que se reflexiona también sobre las consecuencias del comer. Cuando la comida está bien digerida produce pelos en la cabeza, en el cuerpo, etc. que también son sucios. Cuando no es bien digerida produce enfermedades en la piel y otras tipos de afecciones. También se reflexiona sobre como se escurre la comida por las aperturas del cuerpo como el excretar. Se dice en el Comentario que la comida entra por una puerta y sale por nueve. También se puede reflexionar sobre la contaminación de la comida. Ensuciamos las manos cuando tomamos la comida. Debemos lavarlas una y otra vez para limpiarlas bien. La consecuencia del comer es una gran contaminación. De acuerdo al Comentario un monje debe contemplar lo repugnante del comer. En el Camino de la Purificación (Visuddhi Magga) se ofrece una explicación en forma detallada sobre la contemplación de lo desagradable de la comida y del comer.

Mahasi Sayadaw dice que esto no es meditación vipassana sino meditación de tranquilidad (samatha)3  porque lo desagradable de la comida es unos de los objetos de la meditación de tranquilidad. Existen cuarenta objetos de la meditación de tranquilidad y éste es uno de ellos. Este tipo de reflexión pertenece a la meditación samatha. Pero es meditación vipassanà el reflexionar que sólo hay los elementos, sin implicar un alma (atta) o lo que sea. Por lo tanto, la contemplación mediante estas diez reflexiones es, de hecho, el método de la meditación de tranquilidad. Ésta es la claridad de entendimiento acerca del comer, beber, etc. Debemos aplicar la claridad de entendimiento cuando comemos o bebemos, mordemos o comemos, masticamos y lamemos. Esto significa que debemos aplicar completa atención. Si meditamos de esta manera y nuestra meditación madura, comprenderemos la verdadera naturaleza del comer, la verdad sobre el comer. No hay, de hecho, nadie comiendo, sino los elementos realizando la acción de comer, etc.

Quisiera leerles algunos versos del Visuddhi Magga sobre la contemplación del flujo externo, el escurrir. Ésta es la forma en que se le enseña a los monjes a reflexionar sobre lo desagradable de la comida.

Tan preciado es comer y beber,
mascar lo asado y chupar lo blando,
todo entra por una puerta,
para escurrirse por nueve.

Tan preciado es comer y beber,
mascar lo asado y chupar lo blando,
se gusta comer en compañía,
pero excretar en secreto.

Tan preciado es comer y beber,
mascar lo asado y chupar lo blando,
con gran placer se come,
y con tanto asco se excreta.

Tan preciado es comer y beber,
mascar lo asado y chupar lo blando,
para convertirla en pudrición,
con una sola noche basta.


Mahasi Sayadaw dijo que se comprenderá lo desagradable de la comida, aun cuando no se usen estas diez formas, si la persona, verdaderamente, se concentra en hacer anotaciones como: ‘trayendo,’ ‘trayendo,’ ‘colocando,’ ‘colocando,’ ‘masticando,’ ‘masticando.’ Este disgusto que se sentirá por la comida no es como cuando se siente náusea o se vomita. No es un estado insano cuando se experimentan tales sensaciones. Una persona con sabiduría y comprensión verá lo desagradable y repugnante de la comida. Este tipo de disgusto puede aparecer a los meditadores cuando prestan intensamente atención a la acción de comer, cuando hacen anotaciones del comer. Algunas personas dicen luego de meditar por un día: “No quiero comer nada.” Hay tanto sufrimiento envuelto en el comer que ellos no quieren comer nada. Han visto de esta manera lo repugnante de la comida. Aun cuando no se contemplen las diez maneras que se mencionan en el libro, si se presta atención al comer y se ve lo desagradable de la comida, entonces se ha alcanzado la etapa de claridad de entendimiento de lo no ilusorio. Así que debemos aplicar las cuatro claridades de entendimiento a todas las acciones que se mencionan en esta sección.

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1 El Visuddhi Magga, El Camino de la Purificación, es un tratado enciclopédico para monjes dedicados a la práctica de meditación. Su autor es el famoso comentarista Buddhaghosa (siglo quinto d. C.).
2 Ejemplos: alcohol, drogas, etc.
Vipassana consiste en observar todo los fenómenos prominentes en el momento presente para percibir las tres características de la impermanencia, sufrimiento e insubstancialidad. Samatha consiste en escoger un objeto de contemplación y fijar la mente el mismo ignorando todos los demás objetos.

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Código: FDD 030
Título: Claridad de Entendimiento IV
Autor: Venerable U Silananda
Fecha de publicación: No publicado
Editor: Sarah Marks transcibió los cassettes
Dirección del Editor: ---
Original: On Clear Comprehension
Traductor: Ronald Martínez Lahoz
Fecha: 4 de septiembre de 1991
Fuentes: Times New Roman
Páginas: 9

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*  Venerable U Silananda. Traducción al español por Ronald Martínez-Lahoz. Reproducción de la traducción española con permiso del Venerable U Silananda (1999).Este material puede ser reproducido para uso personal, puede ser distribuido sólo en forma gratuita. ©CMBT 1999. Última revisión lunes, 13 de marzo de 2000. Fondo Dhamma Dana.