Las Primeras Etapas de Purificación*

 

Plática impartida por el Venerable U Silananda

 

Traducción al español por Jorge Fabra

 

 

Referencia: Cuadro Siete Etapas de purificación y Diez Conocimientos de Vipassanā (Adobe Acrobat Reader--113 KB)

 

 

Hoy voy a hablarles sobre las primeras etapas de purificación en la práctica de la meditación. Hay siete las etapas de purificación descritas en relación a la meditación Vipassanā [1]. La primera y segunda etapas no son propiamente Vipassanā, pero son sus fundamentos, las bases para la práctica y por esta razón están incluidas en las siete etapas  de purificación.

 

Purificación de la Moral (sīla-visuddhi)

 

La primera etapa de purificación es la Purificación de la Moral o Purificación de la Virtud [2]. Esto es muy importante para quienes practican meditación porque sin una conducta moral no es posible alcanzar concentración.

 

La Purificación de la Moral consiste en:

 

1.     Abstención de matar seres vivientes.

2.     Abstención de tomar lo que no ha sido dado.

3.     Abstención de conducta sexual incorrecta.

4.     Abstención de mentir.

5.     Abstención de tomar alcohol, drogas o substancias intoxicantes.

 

Estos preceptos se enseñan en el buddhismo pero no son exclusivamente o particularmente buddhistas porque ya existían, según nuestros libros, antes de la época del Buddha. Los preceptos eran guardados y respetados por muchas personas mencionadas en las historias de los Jātaka [3]. No sólo los Cinco Preceptos sino también los Ocho Preceptos e incluso los Diez Preceptos.

 

Pero los Cinco Preceptos son suficientes para el laico(a) que quiera purificar su conducta moral. La conducta o virtud de un meditador es pura cuando observa estos Cinco Preceptos. Sin embargo, en retiros más largos (más de un día) consideramos que es mejor guardar los Ocho Preceptos porque así los practicantes tienen más tiempo para dedicar a la meditación y, además, existen menos posibilidades de que surjan estados mentales perjudiciales. Por eso aconsejamos a los meditadores que observen los Ocho Preceptos durante los retiros más largos.

 

Es importante que aquellos que practican meditación primero purifiquen su conducta moral o virtud. Pero, ¿durante cuánto tiempo, antes de emprender la práctica de Vipassanā, debe un meditador haber mantenido una conducta moral pura? Después de haber leído algunas historias en las Escrituras Buddhistas, llegamos a la conclusión de que no es necesario que la conducta moral de un meditador [4] haya sido pura durante un periodo de tiempo excesivamente largo antes de emprender Vipassanā.

 

Conocemos, por ejemplo, la historia del famoso ladrón y asesino Angulimāla [5], que mató a numerosos seres humanos. En cierta ocasión, el Buddha se acercó a él y consiguió apaciguarlo. Angulimāla, inicialmente, se convirtió en monje y, más tarde, practicó la meditación y alcanzó la Iluminación. En este caso, la conducta moral de Angulimāla no había sido pura durante un periodo de tiempo muy largo antes de practicar la meditación ya que, poco antes, Angulimāla había vivido en el bosque matando seres humanos y coleccionando los dedos de sus víctimas. Pero, después de haber encontrado al Buddha, abandonó todas las acciones perjudiciales, se convirtió en monje, practicó la meditación y alcanzó el Nibbāna.

 

Por lo tanto, no es necesario que la conducta moral haya sido pura durante un periodo de tiempo excesivamente largo para poder iniciar la meditación Vipassanā. Pero siempre es beneficioso mantener una conducta moral pura. Aquí no estamos incitando, en absoluto, a tener una conducta incorrecta o a cometer acciones inmorales y únicamente a purificar la conducta moral poco tiempo antes de iniciar la práctica de la meditación. Pero ustedes deben comprender que, cuando nos referimos a la Purificación de la Virtud, nos referimos a la pureza en los hábitos y las acciones durante la práctica de Vipassanā. Si la conducta moral es pura no surgirán pensamientos de culpabilidad o remordimiento. La mente estará en calma y, gracias a ello, podremos obtener más fácilmente la concentración.

 

Debido a la importancia de tener una conducta moral pura, al empezar el retiro de meditación nos comprometemos a observar los preceptos. Así, tendremos la seguridad de que nuestra virtud es pura. Y en adelante, no tendremos que preocuparnos de si lo es o no. Podremos meditar sin preocupaciones por la pureza de nuestra conducta. Al no haber preocupación y ansiedad por una incorrecta conducta moral, podremos practicar la meditación con calma.

 

Por lo tanto, la primera purificación que los meditadores deben conseguir es la Purificación de la Moral. Pero, como se ha mencionado antes, la Purificación de la Moral no es propiamente meditación, sólo es virtud (sīla), es decir, tomar y observar los preceptos. Sin embargo, siendo un fundamento básico para la práctica de la meditación Vipassanā, la virtud (sīla) está incluida dentro de las siete etapas de purificación.

 

 

Purificación de la Mente (citta-visuddhi)

 

La segunda etapa de purificación es la Purificación de la Mente [6], que se define como el logro de la concentración próxima [7] o la concentración de absorción (jhāna) [8]. Para lograr ambos tipos de concentración es necesaria la practica de la meditación de tranquilidad (Samatha).

 

 En el buddhismo se enseñan estos dos tipos de meditación:

 

1.     Meditación de Tranquilidad (Samatha).

2.     Meditación de Introspección o Penetración (Vipassanā)

 

Hay cuarenta objetos de meditación de tranquilidad [9], de los cuales, sólo treinta pueden conducir al logro de los estados de absorción (jhāna). Sin embargo, todos los cuarenta permiten obtener la concentración próxima.

 

La concentración próxima precede la concentración de absorción. Sin la concentración próxima no puede haber concentración de absorción. Para conseguir ambos tipos de concentración (concentración próxima y concentración de absorción), se requiere practicar alguno de los cuarenta objetos de meditación de tranquilidad.

 

La concentración próxima debe su nombre a que está muy próxima a los estados de absorción. Según esta interpretación, una persona debe practicar la meditación de tranquilidad para conseguir la Purificación de la Mente, y después de haber logrado la concentración próxima o el estado de jhāna, el meditador puede practicar Vipassanā, utilizando la concentración próxima o el estado de absorción obtenido como objeto de meditación. Es decir, el meditador practicará Vipassanā en la concentración próxima o en la concentración de absorción. Intentará percibir la concentración próxima o la concentración de absorción como impermanente, insatisfactoria e insustancial.

 

Lo explicado hasta aquí es válido para quienes primero practican la meditación de tranquilidad y luego cambian a la meditación Vipassanā. Estas personas se denominan en pali "Samathayānika", aquellos que utilizan Samatha como vehículo. O podemos llamarlos  "viajeros de Samatha". Hay algunos que toman el "tren" de Samatha y llegan a cierto lugar y después en ese lugar cambian al "tren" de Vipassanā y llegan a su destino, el Nibbāna. Un “Samathayānika”, persona cuyo vehículo es Samatha, no puede alcanzar su objetivo último, el Nibbāna, cultivando únicamente Samatha, pues tal logro no puede ser alcanzado sin la práctica de Vipassanā. Un "Samathayānika" es un meditador que, inicialmente, cultiva la meditación de tranquilidad para alcanzar la concentración próxima o concentración de absorción, y después practica Vipassanā tomando como objeto uno de estos dos tipos de concentración y finalmente logra su objetivo.

 

¿Y nosotros? Aquí no practicamos meditación de tranquilidad. Por lo tanto, no obtenemos la concentración ni la concentración de absorción, que según la explicación anterior, son explicados como la Purificación de la Mente.

 

¿Cómo lograremos la Purificación de la Mente sin la concentración próxima ni la concentración de absorción (jhāna)? ¿Es posible omitir o evitar esta etapa? ¿Podemos saltar de la Purificación de la Virtud, la primera etapa, a la Purificación de la Concepción, la tercera etapa? No, eso es imposible. Estas etapas deben lograrse una tras otra, en su debido orden.

 

Los que practican únicamente meditación Vipassanā [10] necesitan obtener un cierto tipo de concentración, porque sin concentración es imposible penetrar en la verdadera naturaleza de la realidad. El Buddha dijo, "Monjes, practicad y cultivad la concentración. Cuando vuestra mente haya desarrollado la concentración, podréis empezar a ver la las cosas como realmente son."

 

Para comprender la realidad cómo verdaderamente es, para discernir la impermanencia de la realidad necesitamos realmente obtener cierto tipo de concentración y puesto que no practicamos meditación de tranquilidad, no lograremos la concentración próxima ni concentración de absorción (jhāna). Con la práctica de Vipassanā obtendremos la concentración momentánea [11]. Cuando se practica únicamente Vipassanā se alcanza la concentración momentánea en lugar de la concentración próxima o concentración de absorción.

 

Para los que únicamente practican Vipassanā, la Purificación de la Mente consiste en el logro de la concentración momentánea. Cuando el meditador alcanza tal concentración, se dice que ha logrado el segundo estado de purificación: la Purificación de la Mente.

 

Pero, ¿cuándo el meditador alcanza la concentración momentánea? Inicialmente, el meditador practica Vipassanā, intentando estar atento a los objetos, atento de la respiración, atento a los movimientos del abdomen, atento a cualquier objeto que se vuelve prominente en el momento presente. Pero, aunque aplica todo su esfuerzo, su mente todavía suele divagar aquí y allá. Ésta es una experiencia normal en todos los meditadores: por más que intentan concentrarse en el objeto de meditación, su mente se distrae en algunas ocasiones o incluso frecuentemente.

Con la práctica, con perseverancia, el meditador sigue intentando enfocar su atención en el objeto de meditación en el momento presente. Cuando la atención crece en intensidad, la mente gana tranquilidad y se estabiliza en el objeto de meditación. Las distracciones de la mente son cada vez menos frecuentes hasta que llega el momento en que la mente está concentrada únicamente en el objeto de meditación y nunca (o rara vez) va hacia otros objetos. Cuando un meditador ha conseguido alcanzar tal grado de concentración, se dice que ha obtenido el segundo estado de purificación: la Purificación de la Mente.

 

No obstante que se denomina concentración momentánea es similar a la concentración próxima. Cuando el meditador que practica la meditación de tranquilidad alcanza la concentración próxima, su mente está absorta en el objeto de meditación y no se distrae. En ese momento, los obstáculos o impedimentos mentales han sido subyugados, aunque no erradicados totalmente. No nos hemos liberado de ellos completamente, pero los hemos sometido, los hemos dominado y por eso no salen a la superficie. En esos momentos la concentración es intensa y buena, y el meditador está concentrado en el objeto de meditación.

 

De la misma forma, en la meditación Vipassanā, cuando el meditador alcanza la concentración momentánea, su mente está siempre en el objeto de meditación. Un momento de concentración es seguido por otro momento de concentración, y así sucesivamente. No hay huecos ni intervalos entre los momentos de concentración, no hay interrupciones en el flujo de la concentración.

 

La diferencia entre la concentración próxima y la concentración momentánea estriba en que la concentración próxima se basa en un único objeto, en el tema de meditación elegido, mientras que la concentración momentánea puede tomar diferentes objetos en diferentes momentos. Los objetos pueden ser varios pero la concentración está siempre presente: concentración en el objeto A, concentración en el objeto B, concentración en el objeto C... Los objetos pueden ser diversos, momento a momento, pero la atención o concentración siempre está presente, no es interrumpida por distracciones, ni por el divagar de la mente. Por eso la concentración momentánea es tan poderosa como la concentración próxima. En ese momento, los impedimentos mentales, el deseo sensual, la malevolencia, la pereza y el sopor, la agitación, y el remordimiento y la duda, están siendo subyugados.

 

 

Purificación de la Concepción (ditthi-visudhi)

 

Cuando el meditador alcanza la concentración momentánea, su mente se vuelve estable y sosegada, y empieza a percibir, anotar, contemplar [12] los objetos claramente. Al principio el meditador podría pensar que puede contemplar los objetos con claridad. Enfoca su mente en la respiración, y considera que está contemplando claramente las respiraciones: adentro y afuera, adentro y afuera, adentro y afuera... O piensa que percibe los movimientos del abdomen claramente: arriba y abajo, arriba y abajo, arriba y abajo... Pero a medida que la atención y concentración se hacen más fuertes, cada vez la visión es más y más clara. Por lo tanto, al lograr la concentración momentánea, la visión de los objetos se hace más y más clara o los objetos aparecen cada vez con más claridad.

 

Cualquiera que sea el objeto, el meditador puede percibirlo en su mente con nitidez, Con nitidez significa sin mezclarlo con otros objetos. Al principio, puede parecer que mente y materia están mezclados. Mente y materia todavía no pueden ser percibidos claramente de forma separada y es posible que la mente los perciba como mezclados. Pero con el fortalecimiento de la concentración, el meditador empieza a discernir la mente nítidamente y la materia nítidamente. Y empieza a percibir la mente y la materia como un par, surgiendo y desapareciendo. Cuando el meditador es capaz de contemplar la mente y la materia con claridad, experimenta como si fuera que hay dos o tres personas.

 

Algunos meditadores explican que, inicialmente, su experiencia es que hay una única persona meditando y después, sin embargo, parece que hay dos o tres personas. Esto se produce porque el meditador contempla con claridad la mente y la materia. Primero, la materia que es observada, luego, la mente que observa, y por último, la mente que es consciente de la mente que observa. Es algo parecido a tres cosas funcionando a la vez.

 

Cuando un meditador es capaz de discernir de esta forma, se dice que puede contemplar la mente y la materia como procesos separados, diferenciándolas con claridad. Esto es lo que se llama el “discernimiento de la mente y materia” o “diferenciación de mente y materia” [13], que es el primer conocimiento de Vipassanā.

 

El meditador que alcanza este primer conocimiento de Vipassanā puede descartar la noción incorrecta de “una persona” o un “individuo” o un “yo”. Porque lo que percibe en sí mismo son únicamente la mente y materia surgiendo y desapareciendo como un par. El meditador fracasa en el intento de ver algo más allá de la mente y la materia en cada momento. Cuando contempla sólo la mente y la materia en cada momento, se desvanece la opinión errónea de que ahí hay una persona, un individuo, una entidad permanente. Es capaz de desechar la opinión equivocada respecto a la personalidad, respecto a su propia personalidad. Ésta es la tercera etapa de purificación alcanzada por los que practican meditación Vipassanā [14].

 

Pero aun esta tercera etapa, en sentido estricto, todavía no es Vipassanā propiamente dicha. Para entender esto debemos conocer el significado de la voz "Vipassanā". "Vipassanā" significa ver de varias maneras, es decir, ver las tres características de la mente y la materia,  impermanencia, insatisfacción y carencia de ego o entidad permanente. Esta comprensión se obtiene solamente después de haber pasado por otro estado, el estado en el que se contemplan los fenómenos interrelacionados como causa y efecto [15].

 

Después de contemplar que los fenómenos están interrelacionados como causa y efecto, después de discernir que todo es condicionado, el meditador obtiene la visión nítida del objeto surgiendo y desapareciendo. Y entonces ve que los objetos son impermanentes. Y al ver que la impermanencia de los objetos, también comprende el sufrimiento o la naturaleza insatisfactoria. Y cuando ver la naturaleza insatisfactoria, entonces, también comprende la naturaleza impersonal o insustancial de todos los fenómenos.

 

En realidad, Vipassanā empieza con el conocimiento de las tres características de la mente y la materia [16]. Pero antes hay dos etapas. Estas dos etapas son dos tipos de conocimiento. Estas dos clases de conocimiento se consideran como conocimientos de Vipassanā porque avanzan hacia Vipassanā. Es decir, aunque estrictamente hablando no sean Vipassanā, porque avanzan hacia Vipassanā se incluyen entre los conocimientos de Vipassanā [17].

 

Pero de alcanzar este estado, ya podemos considerar que estamos cultivando Vipassanā, aunque se trata todavía de una meditación Vipassanā rudimentaria. Es decir, antes de llegar a la concentración momentánea, podemos considerar que estamos practicando Vipassanā y no meditación de tranquilidad (Samatha). Después de obtener la concentración momentánea avanzaremos desde tal estado de concentración hasta alcanzar nuestro objetivo.

 

Estas son las etapas de purificación que un meditador debe atravesar. Primera etapa: Purificación de la Virtud, que no es realmente meditación. Segunda etapa: Purificación de la Mente, es el logro de concentración (samādhi), pudiendo tratarse de la concentración próxima o concentración de absorción o bien la concentración momentánea.

 

Después de atravesar estas dos etapas, el meditador alcanza ese estado en el cual es capaz de discernir la mente y la materia claramente. Y cuando logra esto, cuando el meditador observa que únicamente hay mente y materia surgiendo y desapareciendo a cada instante, puede desechar la opinión equivocada acerca de la persona o del individuo o del alma estática o permanente.

 

Por lo tanto, éstas son las tres primeras etapas de la meditación Vipassanā que quiero que ustedes recuerden:

 

1.     Purificación de la Moral.

2.     Purificación de la Mente.

3.     Purificación de la Concepción.

 

* * * * *

 

* "Las Primeras Etapas de Purificación" por Venerable U Silananda. Plática impartida el 11 de mayo de 1997. Traducción al español por Jorge Fabra. La fuente usada es "Times New Roman" que contiene algunas de las marcas diacríticas de la Lengua Pali; las demás marcas diacríticas no disponibles en esta fuente han sido reemplazadas con letras normales. Este material puede ser reproducido para uso personal, puede ser distribuido sólo en forma gratuita. ©CMBT 2004. Última revisión jueves, viernes, 07 de mayo de 2004. Fondo Dhamma Dana.


 

Notas:

[1] En el Sutta Pitaka, las etapas de purificación están descritas en Rathavinīta Sutta (Majjhima Nikāya nº 24).

[2] Pali "Silā-visuddhi".

[3] Jātaka son las narraciones sobre vidas anteriores del Buddha. Están incluidas en el Khuddaka Nikaya (Colección Menor).

[4] Aquí, el Venerable U Silananda se refiere a “él” o “ella”, quizás queriendo resaltar que la meditación Vipassanā puede ser practicada, siguiendo un único método, tanto por hombres como por mujeres, pudiendo alcanzar los mismos niveles de purificación y sabiduría.

[5] Angulimāla Sutta (Majjhima Nikaya, 86)

[6] Pali "Citta-visuddhi".

[7] Pali "upacāra-samādhi". También se puede traducir como concentración de acceso. El término pali "upacāra" se usa para indicar el estado de concentración que está cerca o próximo a la concentración de absorción (jhāna).

[8] Pali "appanā-samādhi"

[9] Los cuarenta objetos de meditación se explican en detalle en el Visuddhi Magga (Camino de Purificación). Hay traducción al inglés con el nombre The Path of Purification por Bhikkhu Ñānamoli (ISBN 955-24-0023-6).

[10] En pali estas personas se denominan "sukkha-vipassaka" o "suddha-vipassanā-yānika".

[11] Pali "khanika-samādhi".

[12] En pali existe el verbo “sallaklheti”. Puede ser traducido como “contemplar”, “ver”, “percibir”, “anotar”, etc. El Venerable U Silananda utiliza en este charla en inglés el verbo “to see”. En cualquier caso hay que entender que se trata de “contemplar” durante la meditación Vipassanā las características de los procesos corporales y mentales evidentes a las seis puertas de los sentidos.

[13] Pali "Nāma-rūpa-pariccheda-ñāna".

[14] Pali "Ditthi-visuddhi".

[15] Pali "Paccaya-pariggaha-ñāna".

[16] Pali "Sammasana-ñāna".

[17] Ver notas 13 y 15.